RELIGION EN PARAGUAY


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El Paraguay goza de una plena libertad de cultos y la Constitución vigente consagra la separación de las iglesias y el Estado, aunque reconoce en un artículo el importante aporte de la Iglesia Católica en la historia cultural del país. El 92% de la población profesa la religión católica
La religión destacada en Paraguay es la religión católica, una de las consecuencias de la llegada de los europeos y de la conversión a la que sometieron a la población durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Es por ello que algunos de los monumentos más importantes del país son iglesias y templos religiosos.
Además, en el país, existen grupos minoritarios de protestantes, de judíos, de musulmanes así como de algunas religiones indígenas que se han mantenido en el país.



En las más de dos semanas que dura la festividad religiosa, entre el novenario y el octavario, se espera una gran cantidad de fieles en la capital espiritual de la República.
PARAGUAY
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La Constitución establece la libertad de culto, y otras leyes y políticas contribuyeron a la práctica generalmente libre de la religión.
El gobierno generalmente respetó la libertad de religión en la práctica. No hubo cambios en el estatus del respeto a la libertad de culto por el gobierno durante el periodo cubierto por este informe.
Hubo algunos informes de abusos sociales o discriminación en base a afiliaciones, creencias o prácticas religiosas, pero prominentes líderes sociales tomaron medidas positivas para promover la libertad de religión.
RELIGIÓN EN PARAGUAY
Paraguay es un país sin acceso al mar, más o menos del tamaño de California y rodeado de la
Argentina, Bolivia y Brasil. Su territorio es de 406.752 millas cuadradas y la población se estimó (en 2008) en 6.163.913 personas, casi todos de origen español y amerindio. Al este del Río Paraguay hay planicies cubiertas de vegetación, montañas silvestres y bosques tropicales; al oeste del Río Paraguay (en la región del Chaco), el terreno es bajo, llano con planicies pantanosas.
Administrativamente, el país se divide en 18 provincias con la Ciudad de Asunción en la provincia central como capital (con una población de 512.000 en 2002); sin embargo, la Gran Área Metropolitana tenía una población de 1.659.500 en 2002. Se incluyen las siguientes ciudades principales: Ciudad del Este (212.000 personas), San Lorenzo (204.000 personas), Luque (171.000 personas), Capiatá (154.000 personas) y Fernando de la Moya (114.000 personas).
Hoy día, Paraguay es un país de mestizos (cerca del 95 por ciento lo es), debido a la mezcla de sangre entre los colonizadores españoles y los amerindios y más tarde con los inmigrantes de Argentina, Brasil y Europa, principalmente suizo italianos y alemanes.
Los idiomas nacionales son, el español y el guaraní, siendo éste último el dominante. Cerca del 75 por ciento de paraguayos habla español (el idioma empleado para realizar negocios y por el gobierno) y el 90 por ciento habla guaraní.
En la ciudad capital Asunción, domina el uso del español así como en áreas cercanas, mientras que el guaraní es dominante en áreas del interior. También, el alemán todavía se habla entre muchos luteranos y menonitas.
Paraguay es un país en desarrollo que se ubicó en 2007 como el segundo país más pobre de Sur América. Paraguay tiene una economía de mercado marcada por un gran sector informal que ofrece principalmente reexportaciones de bienes de consumo importados a países vecinos y miles de pequeñas empresas.
La principal actividad del Paraguay está basa en la agricultura, agroindustria y fincas ganaderas.
Paraguay permite que los extranjeros sean dueños de tierras de cualquier tamaño. Solamente se les prohíbe a los originarios de Brasil, Argentina y Bolivia tener tierras en regiones cercanas a ciertas fronteras. La venta de tierras a extranjeros, atraídos por el bajo costo, ha sido una de las características de la economía paraguaya. Un gran porcentaje de la población se gana la vida en actividades agrícolas, la cual a menudo apenas subsiste. A pesar de las dificultades causadas por la inestabilidad política, la corrupción y las lentas reformas infraestructurales, Paraguay ha sido parte del bloque de libre comercio de MERCOSUR, desde 1991 como miembro fundador.
Históricamente, el potencial económico de Paraguay ha sido contraído por su geografía de país sin acceso al mar, aunque sí tiene acceso al Océano Atlántico a través del Río Paraná. Debido a que no tiene salida al mar, la economía del Paraguay depende mucho de Brasil y la Argentina, que son sus socios comerciales. Aproximadamente el 38 por ciento de PIB de Paraguay viene del comercio y de las exportaciones de Brasil y la Argentina. Por medio de varios tratados, a Paraguay se le ha otorgado el derecho a usar libremente los puertos en la Argentina, Uruguay y Brasil, por donde se canalizan las importaciones y exportaciones de sus productos.
Paraguay tiene un serio problema con la pobreza y la desigualdad. De acuerdo a fuentes gubernamentales, aproximadamente 2.1 millones de personas (cerca del 35 por ciento de su población total) se considera pobre. En áreas rurales, 41 por ciento de la gente no tiene un ingreso mensual adecuado para cubrir sus necesidades básicas, mientras que en las áreas urbanas el nivel de pobreza se estima en 27.6 por ciento. El diez por ciento de la población privilegiada gana 43.8 por ciento del ingreso nacional, mientras que el diez por ciento en el nivel más bajo gana menos de 1.0 por ciento. La recesión económica ha empeorado la desigualdad de ingresos, principalmente en áreas rurales.
De igual manera, la concentración de tierras en el campo es una de las mayores en el mundo: 10 por ciento de la población controla el 66 por ciento de las tierras, mientras que el 30 por ciento de la población rural es campesina sin tierra. Esta desigualdad ha causado mucha tensión social y política entre la gente sin tierra y la élite socioeconómica que controla las empresas del país, la industria y el gobierno.
La situación religiosa actual
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Hoy día, la afiliación religiosa en Paraguay (según el censo de 2002), es dominada por la Iglesia
Católica Romana (89.6 por ciento), con solamente una pequeña representación de otros grupos religiosos: protestantes (6.2 por ciento), otras religiones (2.1 por ciento), ninguna o indecisos (2.1 por ciento). Sin embargo, una encuesta de 2006, indica que el 84.7 por ciento de los que respondieron se consideran católicos, lo que implica un descenso de cinco puntos porcentuales desde 2002.
La Constitución otorga la libertad de religión y otras leyes y políticas contribuyen a la práctica generalizada de libertad de culto. La ley en todos los niveles protege este derecho contra el abuso ya sea por parte del gobierno o por actores privados. El Gobierno comúnmente respeta en la práctica la libertad de culto; sin embargo, ocasionalmente falla en hacer respetar la libertad de culto cuando se dan abusos.
Desde los años 1870 hasta el presente, Paraguay ha experimentado un considerable progreso social, principalmente debido a las olas migratorias provenientes de la Argentina, Italia,
Alemania, Francia, España (cerca de 40.000) quienes han desarrollado la industria ganadera, agrícola y forestal; y también inmigrantes procedentes del Oriente Medio y Norte América. Entre los inmigrantes hay cerca de 5.000 menonitas de Europa y Norte América quienes crearon colonias agrícolas, escuelas y pequeñas empresas.
Algunos de estos primeros inmigrantes eran miembros de congregaciones protestantes antes de llegar al Paraguay: luteranos alemanes, calvinistas franceses y alemanes así como menonitas ruso alemanes, a principios del siglo veinte. Durante los años 1930 y después de la Segunda Guerra
Mundial, llegaron inmigrantes japoneses shinto y budistas y se establecieron en colonias agrícolas cerca de Asunción y Encarnación; alrededor de los años 1980, había cerca de 8.000 inmigrantes japoneses en colonias agrícolas. A principios de los años 1970, miles de brasileños empezaron a migrar a Paraguay, principalmente por la disponibilidad de tierras baratas; y para principios de los años 1990, se estimaba que de 300.000 a 350.000 brasileños vivían en la región fronteriza del este.PPPP.jpg
También, durante los años 1970, se estimaba que entre 30.000 y 50.000 inmigrantes (principalmente budistas) procedentes de Corea, Hong Kong y Taiwán, empezaron a llegar al Paraguay.
Muchos de estos grupos de inmigrantes trajeron consigo sus propias tradiciones religiosas, de esta manera enriquecieron la diversidad religiosa en Paraguay.
Vista del desarrollo social, político y religioso
Antes de la llegada de los europeos, tres grupos de aborígenes dominaban el valle del Río Paraguay, que divide el territorio en dos regiones. Río arriba la gente guaraní se dedicaba a la agricultura.
Río abajo, conocida como región chaco, es donde se encontraban los más nómadas llamados guaycurús y payaguás que eran cazadores, recolectores y pescadores. Otros tres grupos de amerindios, unidos por el lenguaje, se diferenciaban en más de cien subgrupos.
Los españoles entraron a esta región siguiendo los tributarios del gran Río de la Plata, en busca de minerales. El conquistador español Juan de Salazar y sus soldados y colonizadores, fundaron el Fuerte Asunción en 1537, como parte de la campaña para colonizar y dominar a aproximadamente 200.000 amerindios, principalmente a los tupi guaraní. El fuerte creció en lo que es hoy día la capital de Paraguay, Asunción.
La razón para pacificar a los amerindios era proveer a los colonizadores españoles con una fuente barata de trabajadores para el desarrollo agrícola y comercial. A los veinte años de su fundación,
Asunción se orgullecía de tener una población española de 1.500 personas, una catedral católica romana, una fábrica de textiles y una incipiente industria ganadera. Por más de dos siglos,
Asunción fue un importante centro del poder español en la cuenca del Río de la Plata y desde
Asunción los conquistadores lanzaban expediciones para dominar y colonizar los territorios adyacentes.
Los primeros colonizadores españoles no reconocieron el valor relativo agrícola de la región y como consecuencia, los amerindios sufrieron un poco menos que los de otros países bajo el control español, por lo menos al principio. Sin embargo, al terminar el siglo 18, muchos amerindios fueron forzados a convertirse en trabajadores de los incipientes ranchos ganaderos y en las plantaciones. En 1811, el gobernador español en Asunción fue obligado a abandonar el territorio cuando los hacendados demandaron una política de libre comercio para su té y tabaco.
Los oficiales del nuevo gobierno republicano establecieron una posición relativamente aislada al tratar de escapar del caos que veían en los países del Cono Sur.
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En 1811, Paraguay declaró su independencia de España y del recién independiente gobierno en Buenos Aires. Sin embargo, el primer presidente del país, el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, estableció una cruel dictadura que duró de 1811 hasta 1840. Muchos españoles, quienes eran dueños de las mejores tierras y de negocios, fueron encarcelados, muertos o exiliados, junto con otros que criticaban su gobierno. Sin embargo, durante este periodo el país prosperó debido al trabajo duro de la gente y mejoraron los métodos de agricultura y la producción ganadera.
Religión
Basílica de la Virgen de los Milagros de Caacupé
Catedral Metropolitana de Asunción.
En la Actualidad, el 80,6% de la población es católica, el 15,2% es evangélica, el 1,1% practican otras religiones cristianas, el 0,6% practica las religiones indígenas y el 0,3% profesan religiones no cristianas.
La religión católica es predominante entre los habitantes del Paraguay debido en gran medida, al proceso de evangelización llevado a cabo por los misioneros a los indígenas y demás habitantes del país durante los siglos XVI, XVII y principios del XVIII.
Actualmente se realizan procesiones a la Virgen de Caacupé cada 8 de diciembre, rumbo a la basílica. También se realizan procesiones a la Virgen de Itacua.
En los últimos años la religión de los protestantes viene teniendo muchos fieles, los testigos de Jehová también han trabajado a lo largo de todo el país en su singular visita casa por casa, esto a partir de mediados del siglo XX, actualmente (2011) hay congregaciones en todo el país.
Entre los grupos protestantes se destacan: los evangélicos pentecostales, principalmente los del CFA (Centro Familiar de Adoración), una iglesia joven que cuenta con mas de 25.000 personas y más de 100 templos, entre los cuales se destaca el Templo Central o "Nuevo Templo", ubicado en las cercanías de la Municipalidad de Asunción. Otros destacados son los menonitas que principalmente se asientan en el Chaco y algunos expertos lo relacionan con la separación de la Iglesia y Estado, de la Constitución Nacional de 1992 que establece al Estado paraguayo como laico.
Existen también grupos de judíos, musulmanes, y de religiones indígenas que habitan en el país.