PERSONAJES DESTACADOS DE SANTIAGO DE CHILE



Ramón Castilla


RAMON CASTILLA (1797-1867), general y político peruano, presidente de la República (1845-1851; 1855-1862). Nacido en la provincia de Tarapacá (hoy perteneciente a Chile), sirvió en el Ejército español, pero en 1822 se alistó en la fuerza revolucionaria de José de San Martín para combatir en las guerras por la emancipación de la América Latina (1810-1824), participando en la batalla de Ayacucho. Una vez conseguida la independencia, Castilla fue nombrado prefecto de su provincia natal (1824) y jefe del Estado Mayor (1830). En 1837, se unió a los peruanos que se levantaron en contra de Andrés Santa Cruz, presidente de la recién creada Confederación Perú-boliviana (1836-1839), razón por la cual tuvo que emigrar a Chile, de donde volvió con la campaña restauradora dirigida por Manuel Bulnes, para intervenir con éxito en la batalla de Yungay que puso fin a la Confederación. Restaurado el orden en Perú, Castilla pasó a ser ministro de Guerra del presidente Agustín Gamarra. En 1841, fue uno de los mandos de la fuerza peruana que invadió Bolivia. Durante el denominado periodo de la anarquía militar apoyó al presidente constitucional Manuel Menéndez y enfrentó a Manuel Ignacio de Vivanco en Carmen Alto, poniendo fin al Directorio y devolviendo el poder a Menéndez.
En 1845, fue elegido presidente de Perú. Los años de su gobierno estuvieron marcados por la estabilidad política, el orden administrativo y la prosperidad fiscal procedente de los ingresos de la explotación del guano. Para la comercialización de este producto estableció el sistema de consignatarios nacionales, por el cual un grupo de peruanos se encargaba de la venta del guano en el mercado internacional y recibía un porcentaje sobre su precio. En estos años, se inició la migración de coolies chinos, los cuales llegaron al Perú para trabajar en las islas guaneras y en las haciendas de la costa norte. Los altos ingresos originados por el guano, permitieron a Castilla ordenar la economía de la nación, estableciendo el primer presupuesto republicano, así mismo se dio gran preocupación por la defensa nacional y por el desarrollo de una política americanista y de solidaridad continental, lo cual se vio plasmado en el I Congreso Americano de Lima. En 1851, terminó su mandato y le sucedió José Rufino Echenique. Cuando la impopularidad de éste creció, acusado de malos manejos en el pago de deudas, Castilla inició una revuelta que contó con el apoyo de los liberales. En esas circunstancias, Castilla abolió el tributo indígena y la esclavitud (1854) y puso fin al gobierno de Echenique en la batalla de La Palma, siendo nombrado presidente provisional y más tarde ratificado en la presidencia por el Congreso.
Durante su segundo mandato, fomentó el desarrollo del ferrocarril y de las industrias de nitratos derivados del guano, estableciendo monopolios gubernamentales y arrendando dichas industrias a entidades privadas. Así mismo, se dieron dos constituciones: la de 1856, de tendencia liberal, y la de 1860, que permaneció en vigor hasta 1920. En esos años, se firmó el Tratado de Mapasingue con Ecuador y se desarrolló una política de preocupación por la zona de la selva, creándose el departamento de Loreto y promoviéndose la navegación fluvial en dicha región. En 1862, perdió las elecciones presidenciales ante Miguel de San Román, por lo que se retiró de la política, aunque regresó a la misma en 1865 como presidente del Senado peruano. Ramón Castilla falleció en Tiliviche, en 1867, cuando se levantaba contra Mariano Ignacio Prado, que pretendía permanecer en el poder.

Violeta Parra


Violeta del Carmen Parra Sandoval (San Fabián de Alico1 o en San Carlos,2 el 4 de octubre de 1917 - Santiago de Chile, 5 de febrero de 1967) fue una cantautora, pintora, escultora, bordadora y ceramista chilena, considerada por muchos la folclorista más importante de Chile y fundadora de la música popular chilena. Era miembro de la prolífica familia Parra. El aporte de Violeta Parra al quehacer musical y artístico chileno se considera unánimemente de gran valor y trascendencia. Su trabajo sirvió de inspiración a muchos artistas posteriores, que continuaron con su ardua tarea de rescate de la música del campo chileno y las manifestaciones constituyentes del folclore del país y de Latinoamérica. Sus composiciones propias han sido elogiadas por críticos de todo el mundo, tanto por su compleja elaboración musical como por sus letras poéticas, ingeniosas y socialmente comprometidas. Sus canciones han sido versionadas por gran cantidad de artistas en Latinoamérica y el resto del mundo.

Los primeros años


Violeta Parra nació el 4 de octubre de 1917 en San Fabián de Alico, al interior de San Carlos, en una humilde casa. Hija de Nicanor Parra Parra y Clarisa Sandoval Navarrete, junto con sus cinco hermanos y dos medio hermanos.
Existe controversia sobre su lugar de nacimiento, probablemente basada en que San Fabián pertenecía antiguamente al Departamento de San Carlos y en general a que las subdivisiones políticas y administrativas de los lugares geográficos en la zona han sufrido repetidos cambios. La Municipalidad de San Carlos afirma por una parte ser «la cuna de Violeta Parra», como se puede ver en un cartel a la entrada de la ciudad y en el sitio oficial de la municipalidad.2 En San Carlos existe una casa ubicada en la Calle El Roble N°535-531 que fue declarada monumento histórico en 1992.3 La familia de Violeta Parra, en cambio, no concuerda con este dato. En el sitio oficial de la Fundación Violeta Parra se afirma que la folclorista nació en San Fabián de Alico, localidad ubicada al interior de San Carlos.1
Su madre se afanaba sobre la máquina de coser para cooperar a la mantención de la numerosa familia. Violeta sufría continuamente de enfermedades, incluyendo un ataque de viruela a los tres años. Cuando mejoraba, se divertía junto a sus hermanos en las aguas del vecino río Ñuble y en los aserraderos y barracas del sector.
Hacia 1927, la familia viaja a Chillán. Durante el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo, cientos de empleados fiscales fueron exonerados, y la madre de Violeta hizo lo imposible para mantener el hogar a flote cosiendo infatigablemente, lavando, vendiendo y comprando lo necesario.
Los niños revelaron precozmente su inclinación al espectáculo. Imitaban a los artistas de los circos que se instalaban en las proximidades del hogar. Se disfrazaban con atuendos de papel; Violeta y su hermano Lalo, cantaban a dúo y montaron varias representaciones por la que cobraban entradas a los niños. Violeta empezó a tocar la guitarra a los 9 años, mientras que a los 12 compuso sus primeras canciones.
Realizó los cursos primarios y estuvo un año en la escuela normal, pero abandonó los estudios y tuvo que trabajar en el campo para ayudar a su familia, ya que su padre enfermó gravemente. Los hijos de la familia lucharon por sobrevivir saliendo a cantar en restaurantes, posadas, circos, trenes, campos, pueblos, calles e incluso en burdeles.

Llegada a Santiago


Los problemas económicos se agravaron en gran parte, cuando el padre de familia falleció en 1931. Violeta se fue a vivir a Santiago a los 15 años, invitada por su hermano Nicanor, que estaba estudiando allí. Retomó los estudios en la Escuela Normal de Niñas, donde no se sintió a gusto, porque es el canto y no la escuela lo que le interesaba. Por ello, la abandonó y se presentó en bares, quintas de recreo y pequeñas salas de barrio junto con su hermana Hilda, en un dúo de música folclórica llamado Las Hermanas Parra. Hicieron de este trabajo una fuente de ingresos.4
En 1935, su madre y sus hermanos llegaron a Santiago y se instalaron en la comuna de Quinta Normal. Se casó con el empleado ferroviario Luis Cereceda en 1938, y con él tuvo dos hijos, que también se convirtieron en importantes músicos: Ángel e Isabel, que llegaron al ambiente artístico utilizando el apellido materno. El matrimonio, que vivió temporalmente en Valparaíso, no tardó en presentar inconvenientes, dado el carácter inquieto y lleno de distracciones de Violeta (que cantaba en botes del puerto, se presentaba en radios y se había unido a un grupo de teatro), que no se acomodaban al ideal convencional de esposa casera de Luis Cereceda. Se separaron en 1948. En 1949 nace su hija Carmen Luisa Arce Parra. En ese mismo año contrae matrimonio con Luis Arce y en 1952 nace su hija Rosita Clara.1 En la misma época, editó sus primeros discos junto con su hermana Hilda, para el sello RCA Victor. Se trataba de grabaciones en formato single de canciones populares chilenas, como "El Caleuche", "La Cueca del Payaso" y "La Viudita". El dúo funcionó de manera constante hasta 1953.
Fue posiblemente la soltería lo que impulsó a Violeta a continuar su labor creativa en diversos escenarios de la capital. A principios de la década de los 50, comenzó su extensa labor de recopilación de tradiciones musicales en diversos barrios de Santiago, y por todo el país. En estas andanzas, conoció a diversos poetas chilenos, incluyendo a Pablo Neruda y Pablo de Rokha. Su hermano Nicanor la estimuló a asumir con personalidad propia la defensa de la auténtica música chilena, en contra de los estereotipos que hasta ese momento se manejaban. Es así como su repertorio, hasta entonces basado en valses peruanos, corridos mexicanos, boleros y cantos españoles, pasa a las canciones más tradicionales del campo chileno, que le permiten descubrir los valores de la identidad nacional como ningún otro artista lo había hecho antes.
Esta labor de recopilación está plasmada en más de tres mil canciones, reunidas en un libro (Cantos Folclóricos Chilenos) y sus primeros discos en solitario, editados por EMI Odeón.

Los primeros viajes


Así, en 1953 grabó los exitosos sencillos "Casamiento de Negros" y "Qué Pena Siente el Alma", que se convirtieron en dos de sus canciones más conocidas. Al año siguiente (1954), mantuvo en la Radio Chilena el programa Canta Violeta Parra, y ganó el Premio Caupolicán a la folclorista del año, lo que le valió una invitación para presentarse en un festival juvenil en Varsovia, Polonia. Aprovechó este viaje para recorrer la Unión Soviética y partes de Europa. Fue particularmente provechosa su estancia en París, ya que allí grabó sus primeros larga duración (Guitare et Chant: Chants et Danses du Chili, editado en 1956, y una serie de canciones grabadas que se editarían en diversas compilaciones posteriormente), que incluían exclusivamente canciones recopiladas del folclore chileno. El éxito obtenido en Europa era inédito para cualquier artista chileno, y Violeta se llenó de inspiración y creatividad.
Sin embargo, en París tuvo noticias de la muerte de su hija Rosita Clara. En 1958 regresó a Chile, y posiblemente para sobreponerse a la tragedia, su actividad artística se multiplicó. Cuatro discos suyos aparecieron en ese mismo período (Canto y Guitarra, 1957; Acompañada de Guitarra, La Tonada y La Cueca, todos de 1958), en la etiqueta de EMI Odeón, con varias de sus primeras composiciones. Acá asomaba la cantante preocupada de temas sociales ("Yo Canto a la Diferencia"), la brillante constructora de décimas y composiciones poéticas ("Verso por Desengaño") y la musicalizadora de poemas ("Cueca Larga de los Meneses", de su hermano Nicanor). Los discos se grabaron con el mínimo acompañamiento de una guitarra de madera, y en la actualidad se encuentran descontinuados, al igual que su álbum editado en Argentina (donde se censuró su polémica canción social "Por Qué Los Pobres No Tienen") y el álbum Toda Violeta Parra, lanzado en 1960.
Además, su actividad artística se diversificó: trabajó en cerámicas, pinturas al óleo y arpilleras. Trabajó un tiempo en un museo de arte popular y folclórico que ella misma fomentó a crear en la Universidad de Concepción y luego viajó por casi todo Chile, ofreciendo cursos de folclore y recitales.

Una chilena en París


Violeta se sentía más apreciada en el extranjero que en su propio país, porque en su patria era escaso el publico que tomaba atención al folclore. Entre 1961 y 1965 residió en Francia, continuando con su intensa actividad artística y constantes recitales, siempre intentando difundir el folclore chileno. Su residencia en París le sirvió para lanzar al mundo del disco a sus hijos Ángel e Isabel, con el mote de Los Parra de Chile, y para continuar con sus grabaciones (el notable disco Recordando a Chile (Una Chilena en París) incluye dos canciones compuestas y cantadas en francés, además de otros temas muy importantes de su carrera, como "Paloma Ausente" y "Arriba Quemando el Sol"; grabó, además, una serie de canciones para el sello Arión, en 1962, que surgirían en diversas recopilaciones con posterioridad). Es una etapa de gran nostalgia, tal como lo atestiguan canciones tan sentidas como "Violeta Ausente".
En 1964, la chilena logró una marca histórica al convertirse en la primera latinoamericana en exponer individualmente en el famoso museo del Louvre. Escribió también un libro (Poesía Popular de Los Andes) y la televisión de Suiza filmó un documental sobre su trabajo (Violeta Parra, Bordadora chilena), que se constituyó en una de las escasas fuentes audiovisuales que hoy se conservan de la artista.
En este período forjó una firme relación junto al musicólogo y antropólogo suizo Gilbert Favré, el gran amor de su vida, y destinatario de sus más importantes composiciones de amor y desamor ("Corazón Maldito", "El Gavilán, Gavilán", "Qué He Sacado con Quererte", entre muchas otras).
Sus textos más combativos surgieron en esta época: canciones como "Miren Cómo Sonríen", "Qué Dirá el Santo Padre", "Arauco Tiene una Pena", "Según el Favor del Viento" formarían la base de la corriente musical conocida como la Nueva Canción Chilena. Las canciones serían recogidas en las numerosas ediciones de Canciones Reencontradas en París.

El final


En 1965 Violeta regresó a Chile. Instaló una gran carpa en la comuna de La Reina, con el plan de convertirla en un importante centro de cultura folclórica, junto con sus hijos Ángel e Isabel, y los folcloristas Patricio Manns, Rolando Alarcón y Víctor Jara, entre otros. A pesar de su bello sueño de convertir la carpa en un referente para la cultura de Chile, la respuesta no fue muy motivadora, y el público no la apoyó.
La incomprensión del público chileno fue uno de los factores que desencadenó su muerte. El final de su relación con Gilbert Favre, que se marchó a Bolivia en 1966 (originando una de sus canciones más conocidas, "Run Run se fue pa'l norte") la dejó en un estado de ánimo muy vulnerable, lo fue a ver a Bolivia y lo encontró casado. Un mito urbano atribuyó la depresión de Parra a un amor no correspondido por el cantante Pedro Messone, sin embargo el propio cantante lo ha desmentido basándose principalmente en la gran diferencia de edades de ambos.5
Las últimas canciones que escribió se reunieron en el notable disco Las Últimas Composiciones, lanzado ese mismo año, grabado junto a sus hijos y al músico Alberto Zapicán, y que incluye sus himnos humanitarios "Gracias a la Vida" y "Volver a los 17", además de otras canciones igualmente importantes y conocidas, como el "Rin del Angelito", "Pupila de Águila", "Cantores Que Reflexionan" y El Albertío, famosas hasta el día de hoy. En el caso de Gracias a la Vida, además de ser interpretada por otros artistas como Mercedes Sosa y Pedro Vargas, en 1977 las Autoridades de TVN prohibieron su triunfo en el programa La Canción de Todos los Tiempos, mientras que Volver a los 17, fue interpretada por Joan Manuel Serrat en su concierto celebrado en 1990 y muchos años más tarde por otros artistas, como Milton Nascimento y Franco Simone.
El 5 de febrero de 1967, a los 49 años de vida, y tras varios intentos fallidos, Violeta Parra se suicidó en la carpa de La Reina, dejando un legado de esfuerzo y sacrificio a Chile y el mundo. Mientras para muchos resulta paradójico que quién escribiera la canción Gracias a la vida, todo un himno a la vida, terminara suicidándose sólo un año después de publicarla, otros críticos de su obra ven en las letras, en el estilo de musicalización, los tonos usados y la monotonía de sus temas el reflejo de un estado de animo depresivo y una canción de despedida.

Legado musical


Violeta dejó una gran cantidad de música inédita, que se ha ido conociendo en el último tiempo. Algunas de sus Décimas Autobiográficas (ya editadas en libro) habían sido grabadas con voz de Violeta, y fueron recopiladas en un Long Play editado por Alerce, en 1976, después se amplió a (Décimas y Centésimas) al igual que un concierto en vivo otorgado en Ginebra (Violeta Parra en Ginebra) y sus peculiares Composiciones para Guitarra, álbumes que vieron la luz en 1999.
Además del gran legado de sus propias grabaciones, Violeta Parra ha sido versionada por una innumerable cantidad de músicos chilenos, entre los que se cuentan Víctor Jara, Quilapayún, Illapu, Patricio Manns, Los Jaivas, Inti Illimani, (que, además de diversas grabaciones individuales de canciones de Violeta, ejecutó la obra de Luis Advis Canto para una Semilla, musicalización de las Décimas Autobiográficas de Violeta). Un tributo rock producido por Álvaro Henríquez y con la participación de artistas como Los Bunkers, Pettinellis, Lucybell, Javiera Parra (su nieta), Chancho en Piedra y Juanita Parra (baterista de Los Jaivas) que vio la luz en 2001 con el título de Después de Vivir un Siglo. Incluso baladistas populares como Myriam Hernández, Gloria Simonetti y Luis Jara han incorporado la música de Violeta en sus repertorios. Gloria Simonetti interpretó Gracias a la vida en el programa La canción de todos los tiempos, transmitido por Televisión Nacional en 1977. Sin embargo, las autoridades de TVN de la época prohibieron al jurado que la canción de Violeta ganara, aunque la interpretación de Simonetti había sido alabada unánimemente por el público.
Pero sin duda lo que resulta un aporte real a la música es el rescate de la tradición musical chilena: el canto a lo divino ("El rin del angelito", "Verso por una niña muerta", por ejemplo), "El lamento mapuche", sus canciones nortinas, sin dejar de lado su gran sensibilidad social en canciones como: "Mazúrquica modérnica", "Rodríguez y Recabarren", "La carta", etc. Por todo lo anterior ella es considerada la madre del folklor latinoamericano.
Cabe destacar en el legado musical de Violeta sus interesantes composiciones instrumentales para guitarra, donde conjuga folclorismo y modernidad.
Una gran cantidad de canciones de Violeta han sido versionadas por sus hijos Ángel e Isabel, mientras que su nieto Ángel Parra Orrego ha editado un disco con las "anticuecas" en 1994, y Tita Parra lanzó una continuación de su trabajo de "décimas", con el título de Centésimas del Alma en 1998.
Fuera de Chile y tanto en discos como en vivo, Violeta ha sido interpretada por destacados artistas como Óscar Chávez, el vocalista de Café Tacuba, Rubén Albarrán en su nuevo proyecto musical, Hoppo! (México), Soledad Bravo (Venezuela), Susana Baca (Perú), la cantante de Aterciopelados Andrea Echeverri, Juanes y Shakira (Colombia), Mercedes Sosa, Charly García, León Gieco, Fito Páez, Pedro Aznar, Alberto Cortez (Argentina), Chico Buarque, Elis Regina, Milton Nascimento y Caetano Veloso (Brasil), Joan Manuel Serrat, Miguel Bosé, Alejandro Sanz y Raphael (España), Silvio Rodríguez (Cuba), Joan Baez y Michael Bublé (Estados Unidos), Robert Wyatt (Inglaterra), Holden (Francia), Arja Saijonmaa (Suecia), Laura Pausini (Italia), entre otros.
Violeta es mencionada en el tema Canción Protesta de la agrupación colombiana de Rock, Aterciopelados (en su disco Oye de 2006), dentro de las figuras musicales más representativas de causa y compromiso social, nombrada junto a varios íconos del género; como su gran compatriota, Víctor Jara, además de Atahualpa Yupanqui, Mercedes Sosa, León Gieco, Milton Nascimento, Joan Baez, Manu Chao entre otros. Vemos además, que la banda de San Francisco Faith No More en sus presentaciones del 4 y 5 de diciembre en Santiago de Chile interpretan el tema "Qué he sacado con quererte". Cabe también destacar que el poeta, cantante y compositor español Joaquín Sabina le dedica el último tema de su último disco: Vinagre y Rosas (2008). La canción se titula "Violetas para Violeta", una libre adaptación de su tema, La carta, que también grabó junto a Mercedes Sosa en su disco "Cantora"...

Legado artístico


Exposiciones individuales

1964: Exposición individual del cuerpo humano Louvre, París, Francia.
1970: Recordando a Violeta Parra. Instituto Cultural de Las Condes, Santiago.
2003: Óleos de Violeta Parra, Palacio Consistorial de la I. Municipalidad de Santiago, Santiago.
Exposiciones colectivas
Ferias de Artes Plásticas al aire libre, Museo de Arte Contemporáneo, Universidad de Chile, Santiago.
1959: Exposición pictórica en Buenos Aires, Argentina.
Exposición en Ginebra, Suiza.

2010 : voces se unen con la canción gracias a la vida por la tragedia que afecta a la zona centro sur de chile.
Obras en colecciones particulares

Velorio de Angelito, bordado sobre tela, 27 x 41 cm
La Hija Curiosa, óleo sobre madera, 36 x 46 cm
El Machitún, óleo sobre madera, 31 x 46 cm
Contra la Guerra, bordado sobre arpillera, 144 x 192 cm
Combate Naval I, bordado sobre arpillera, 225 x 130 cm
El Circo, bordado sobre tela
Árboles Coloridos, óleo sobre madera, 46 x 23 cm
La Cantante Calva, 1960, bordado sobre yute natural, 136 x 46 cm
Leyendo El Peneca, 1965, óleo sobre madera, 51 x 73 cm

Fundación Violeta Parra


Con el objeto de rescatar la figura y el legado de Violeta Parra, se creó la Fundación Violeta Parra en julio de 1991. Presidida por su hija Isabel Parra, busca "reunir, organizar y preservar su obra; proyectarla en Chile y en el exterior para que puedan acceder a ella estudiantes, artistas y público en general".

Salvador Allende Gossens


(Valparaíso, 26 de junio de 1908 – Santiago, 11 de septiembre de 1973) fue un médico y político socialista chileno, presidente de Chile entre el 4 de noviembre de 1970 y el 11 de septiembre de 1973.
Allende fue un destacado político desde sus estudios universitarios en la Universidad de Chile. Fue sucesivamente diputado, ministro de Salubridad del gobierno de Pedro Aguirre Cerda, y senador desde 1945 hasta 1970, ejerciendo la presidencia de dicha cámara del Congreso entre 1966 y 1969.
Fue candidato a la presidencia de la República en cuatro oportunidades: en las elecciones de 1952 obtuvo un magro resultado; en 1958 alcanzó la segunda mayoría relativa tras Jorge Alessandri; en 1964 obtuvo un 38% de los votos, que no le permitieron superar a Eduardo Frei Montalva; y, finalmente, en 1970 en una reñida elección a tres bandas, obtuvo la primera mayoría relativa de un 36,6%, siendo ratificado por el Congreso Nacional. De ese modo, se convirtió en el primer presidente marxista en Occidente que accedió al poder a través de elecciones generales en un Estado de Derecho.
El gobierno de Allende, apoyado por la Unidad Popular (un conglomerado de partidos de izquierda), destacó tanto por el intento de establecer un camino no revolucionario hacia un Estado socialista usando medios legales –la "vía chilena al socialismo"–, como por proyectos como la nacionalización del cobre, en medio de la polarización política internacional de la Guerra Fría y de una grave crisis económica y financiera interna. La Cámara de Diputados, de mayoría opositora, aprobó un documento en agosto de 1973 en el que acusaba al gobierno de Allende de incurrir en violaciones permanentes de la constitución. Su gobierno terminó abruptamente mediante un golpe de Estado el 11 de septiembre de 1973, en que participaron las tres ramas de las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de Carabineros, tres años antes del fin su mandato constitucional; ese mismo día, luego que el Palacio de La Moneda fuese atacado por aviones y tanques, se suicidó.
Tras el fin de su gobierno sobrevino una dictadura militar encabezado por el general Augusto Pinochet, que duraría 17 años.
Laura Gossens Uribe, madre de Salvador Allende
El origen de los Allende es vasco.1 Sus antepasados llegaron a Chile durante el siglo XVII y empiezan a destacar entre las familias aristocráticas a partir de la primera mitad del siglo XIX. El más sobresaliente de la familia fue su abuelo Ramón Allende Padín, «El Rojo», radical y gran maestro de la masonería.
Su hijo Salvador Allende Castro fue también radical y masón.2 Trabajó como funcionario público y como notario del puerto de Valparaíso. Se hizo conocido por su ingenio, dotes poéticas (al igual que su padre) y su fanatismo por la chilenización de Tacna y Arica.3 Contrajo matrimonio con Laura Gossens Uribe, mujer de gran belleza y mucha religiosidad, hija de un inmigrante belga y una dama de la ciudad de Concepción.4
Los hermanos Allende Gossens fueron seis: Alfredo, Inés, Salvador y Laura y, por la muerte de los dos últimos, hubo dos nuevos: Salvador y Laura.
La familia de Allende era de clase acomodada, su padre viajó y trasladó a su familia a lo largo del país a causa de diferentes cargos que tenía que asumir en la administración pública. Por este motivo, los primeros 8 años de vida de Allende se desarrollaron en Tacna, a la sazón en posesión de Chile, llegando a la ciudad apenas cumplidos unos meses.
Salvador Allende Castro asumió como procurador de la Corte de Apelaciones y secretario de la Intendencia provincial, instalándose con su familia en la propiedad arrendada en la calle San Martín 238.
Allende inició sus estudios en la Sección Preparatoria del Liceo de Tacna, dirigido por el profesor Julio Angulo. Se mostraba como un niño travieso y energético según cuenta Zoila Rosa Ovalle, la «mamá Rosa»,5 la nana que cuidó a Allende en la niñez y adolescencia y que alcanzó a verlo convertido en presidente. Ella lo apodaría «Chichito», pues el pequeño Allende no podía pronunciar su diminutivo correspondiente, Salvadorcito. De allí el origen del apodo «Chicho Allende».
Tras 8 años en Tacna, la familia se trasladó por un pequeño período a Iquique, en 1916. En 1918 estudia brevemente en el Instituto Nacional durante su corta estadía en Santiago.6 Valdivia sería el próximo destino, instalándose el padre como abogado del Consejo de Defensa Fiscal en 1919. Siguió sus estudios en el Liceo de Valdivia, ganando los apodos de «pije» y «pollo fino» por su alta posición social y su preocupada vestimenta en comparación con sus condiscípulos.
El regreso a Valparaíso se produjo en 1921 al ser nombrado su padre relator de la Corte de Apelaciones de dicha ciudad, cargo al que renunció para asumir como notario público del puerto. Ahí, Allende, mientras continuaba sus estudios en el Liceo Eduardo de la Barra, conoció a Juan Demarchi, viejo zapatero anarquista; quien, según las confesiones del mismo Allende, tendría una influencia fundamental.7 Le infundió, durante largas conversaciones en las que también jugaban ajedrez, muchas de las futuras banderas de lucha social que legaría el futuro presidente de Chile. Algunos creen, sin embargo, que esta relación está demasiado embellecida y que la influencia del zapatero habría sido menor.
Finalizó sus estudios secundarios en 1924 y decidió hacer el servicio militar, que realizó por un año en el Regimiento de Lanceros de Tacna.8
Ingresó a la Universidad de Chile a estudiar medicina a pesar de que tenía dudas entre seguir esta carrera o Derecho. Vivió con su tía paterna, Anita, para después llevar una vida de inestabilidad residencial, yendo de pensión en pensión para poder sobrevivir. A pesar de esta relativa precariedad, siguió siendo el «pije». Obtuvo de promedio general, al finalizar sus estudios, una nota cinco.9 Su tesis para optar al título de médico de 1933, "Higiene mental y delincuencia", fue publicada en 2005 por Editorial CESOC, de Santiago de Chile.

Vida política

Salvador Allende en uniforme de militante socialista

Para 1929, se había iniciado en la política entrando al grupo Avance: llegó a ser vicepresidente de la FECh en 1930, pero, debido a su oposición a ciertas posiciones del grupo durante los meses previos a la caída de la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo, fue expulsado de él.10 A pesar de eso, siguió actuando como líder estudiantil, lo que le valió su detención. Mientras se encontraba encerrado, se enteró de que su padre agonizaba debido a un caso avanzado de diabetes. Le permitieron salir y alcanzó a verlo en sus últimos instantes.
Tras estos dramáticos hechos de su vida, Allende se abocó a terminar su memoria Higiene mental y delincuencia y a conseguir trabajo estable, pero tuvo que experimentar un largo tiempo pasando de hospital en hospital hasta convertirse en ayudante de anatomía patológica del Hospital Van Buren.
En 1933, participó en la fundación del Partido Socialista de Chile, organizando la sede de su ciudad natal y manteniéndose en este partido durante toda su vida. Dos años después, se uniría a la masonería. La etapa política de Allende daba inicio y no se detendría hasta el 11 de septiembre de 1973. Paralelamente a su vida militante, era director de la Asociación Médica de Chile en Valparaíso y miembro del Directorio Nacional de esa organización, se convirtió, en 1935, en editor del Boletín Médico de Chile y organizador de la Revista de Medicina Social de Valparaíso.11
Se comprometió fuertemente con el proyecto del Frente Popular, integrándose los socialistas al pacto tras un Congreso general realizado en 1936. Allende pronto se convirtió en presidente del Frente Popular en Valparaíso. Dentro del Partido, fue jefe de núcleo (1933), secretario seccional (1934) y secretario del comité regional de Valparaíso (1937-39).
Su partido lo proclamó candidato a la 6ª agrupación departamental de Quillota y Valparaíso, resultando electo junto a otros dos socialistas. Inició su vida parlamentaria con la petición al presidente de la Cámara de que los 17 diputados socialistas prometieran y no juraran, petición que fue aceptada.12 Como diputado, participó principalmente en la realización de diferentes proyectos de leyes relativas a problemas sociales.
Durante la campaña presidencial de Pedro Aguirre Cerda, Allende fue elegido para dirigir la campaña en Valparaíso. Dejó su escaño parlamentario para unirse al nuevo gobierno de Aguirre Cerda como ministro de Salubridad, desde octubre de 1939, con 31 años.13 Ese mismo año se publicó su texto llamado La realidad médico-social chilena, obra señera de la salud pública con énfasis en la medicina social, en la que se señalaba claramente que el principal condicionante del nivel de salud de una población es su nivel socioeconómico. Al iniciar su vida ministerial, en 1940, contrajo matrimonio con Hortensia Bussi Soto,14 a quien había conocido en Santiago la noche del 24 de enero de 1939 —cuando ocurrió el terremoto de Chillán— y con quien ya vivía.15
Entre los logros en su época de ministro, según su cuenta al Congreso en 1940, se cuentan la producción y distribución de medicamentos contra enfermedades venéreas, reducciones de las muertes por tifus, presupuesto de dos millones de pesos para centros de higiene públicas, expansión del servicio dental en las escuelas y entrega de alimentos para los estudiantes.16 Unos meses después de que el Partido Socialista dejó el Frente Popular, Allende se retiró del Ministerio, asumiendo como vicepresidente de la Caja de Seguro Obrero Obligatorio.
Salvador Allende en el Tren de la Victoria, en la campaña presidencial de 1958
En 1943, se convirtió en secretario general del Partido Socialista, ocupando el cargo hasta junio de 1944. El año 1945, fue senador por Valdivia, Llanquihue, Chiloé, Aisén y Magallanes. El año 1953, por Tarapacá y Antofagasta. En 1961, por Aconcagua y Valparaíso. El año 1969, nuevamente por Chiloé, Aisén y Magallanes.17
Sus enemigos dentro del Partido Socialista intentaron alejarlo de la vida política enviándolo a las circunscripciones de Valparaíso y Aconcagua, donde era difícil que ganara, porque los votos de la izquierda los controlaba Jaime Barros, comunista y médico de los pobres, que ocupaba el escaño. Allende triunfó sobrepasando a su compañero y le dio suficientes votos para que salieran los dos electos. Lo enviaron entonces nuevamente a un «matadero electoral»: Chiloé, Aisén y Magallanes, donde nadie le atribuyó ninguna oportunidad. Pero resultó fácilmente elegido.18
Era el símbolo nacional del socialismo moderado, llegando a ejercer desde 1966 como Presidente del Senado, de una forma tan ecuánime que, cuando la abandonó, le rindió un homenaje el diario El Mercurio, de tendencia conservadora.
Se postuló por primera vez a la Presidencia de Chile en 1952, consiguiendo un magro 5,44%, lo que se debió en parte a la escisión de un sector del socialismo que apoyó a Carlos Ibáñez y a la proscripción del comunismo.19
En 1958, se presentó nuevamente como candidato de la alianza socialista-comunista FRAP (Frente de Acción Popular), consiguiendo el 28,91% de los votos. Esta vez se atribuyó la derrota de Allende a la participación de un candidato populista, Antonio Zamorano, que le habría quitado votos de sectores populares.20
Se postuló a la Presidencia por tercera vez en el año 1964, nuevamente representando al FRAP. La elección devino en una competencia entre Allende y Eduardo Frei Montalva. Por temor a que triunfara Allende, el electorado de derecha se volcó hacia Frei en lugar de al radical Julio Durán, que era su candidato inicial. Enfrentado a dos de los tres tercios de la política chilena, Allende fue derrotado por tercera vez con un 38,92% de los votos contra el 55,6% de Frei.21
La elección presidencial de 1970

Celebraciones por el triunfo de Allende en las elecciones de 1970. Manifestación frente a la Universidad Católica en la Alameda en Santiago.
No fue fácil para Allende conseguir la postulación como candidato de la Unidad Popular (nueva alianza socialista-comunista más otros partidos menores de izquierda). Pesaban sobre él sus tres derrotas y muchos dentro del Partido no creían en su «vía chilena al socialismo». Pero logró imponerse por sobre los demás precandidatos, principalmente por su importante arrastre de votos y por el decisivo apoyo del Partido Comunista (que apoyaba a Allende más que su propio partido).
La campaña presidencial del año 1970 fue dura, pero sin violencia. Las primeras encuestas daban por ganador, con mayoría absoluta, a Jorge Alessandri Rodríguez, candidato de derecha. Pero su campaña se fue deteriorando, principalmente por su avanzada edad. Se le acusó de senil y de sufrir la enfermedad de Parkinson y su propio comando decidió no hacer concentraciones masivas, con la excepción del cierre de campaña, para no mostrar la edad del candidato.
Seguros de la victoria de Alessandri, sus partidarios se irritaron de sobremanera cuando, en una entrevista de El Mercurio, se le preguntó al general en jefe del ejército, René Schneider, por la actitud del Ejército si ninguno de los dos candidatos obtenía mayoría absoluta. Schneider señaló que debía responder el Congreso Pleno, según lo establecido en la Constitución, y que el Ejército se apegaría totalmente a los postulados de la carta fundamental (ésta sería la base de la «doctrina Schneider»).22 Los alessandristas se irritaron porque la tradición era elegir presidente a quien sacase mayoría relativa.
El candidato del Partido Demócrata Cristiano, Radomiro Tomić, tenía un pensamiento orientado hacia la izquierda, lo que, en 1964, le enajenó los votantes de centro derecha que dieron la victoria a Frei.
Estados Unidos, en tanto, no le dio apoyo decidido a ningún candidato contrario a Allende, principalmente porque sus propias encuestas mostraban a Alessandri como triunfador. Aunque derivaron algunos fondos a Alessandri, por medio de la compañía ITT (International Telephone & Telegraph) (alrededor de 350.000 dólares), tal financiamiento no se compara con el que se le dio durante la campaña de Frei, cuando además existió asistencia electoral.23
La CIA afirmó que la campaña de Allende recibió $350,000 de Cuba, en tanto que ésta gastó de $800,000 a $1,000,000 para manipular el resultado de las elecciones.24 De acuerdo a publicaciones recientes, Allende realizó un pedido personal de dinero a la Unión Soviética a través de su contacto personal, el oficial de la KGB Svyatoslav Kuznetsov, quien urgentemente viajó a Chile desde México para ayudar a Allende. Según estas publicaciones, la partida original de dinero para las elecciones a través de la KGB fue de $400,000 y un subsidio personal adicional de $50,000 directo para Allende.25 Después de las elecciones, el director de la KGB, Yuri Andrópov, obtuvo un permiso de dinero adicional y otros recursos del Comité Central del PCUS para asegurar la victoria de Allende en el Congreso. En su pedido el 24 de octubre, declaró que la KGB "llevará adelante medidas destinadas a promover la consolidación de la victoria de Allende y su elección al puesto de Presidente del país".25
El 4 de septiembre, se celebró la elección presidencial en un clima de orden y tranquilidad y, pasada la medianoche, se supo el resultado de los comicios: Allende: 36,3%, Alessandri: 34,9%, Tomic: 27,8%.26 La confianza de los alessandristas se convirtió en miedo a un gobierno socialista, mientras los allendistas e incluso varios democratacristianos salían a la calle a expresar su alegría.
En Washington, Richard Nixon ordenó evitar que Allende asumiera la presidencia. La CIA organizó dos planes para detener la elección de Allende en el Congreso pleno (el Congreso debía dirimir entre las dos más altas mayorías el día 24 de octubre), los que serían conocidos como el Track One y el Track Two:
El Track One27 consistía en que el Congreso eligiese a Alessandri: éste renunciaría y se llamaría a nuevas elecciones en que la derecha apoyaría a Eduardo Frei. El plan es conocido también como «gambito Frei». El plan, sin embargo, no funcionó. La DC y la UP llegaron a un entendimiento tras el triunfo de Allende y se reveló la existencia de un pacto secreto entre los dos candidatos de izquierda (Tomic y Allende) en el que cada uno reconocía la victoria del otro si la diferencia era mayor a los 5.000 votos y, la de Alessandri sólo si éste los superaba a ambos por más de 100.000 votos. Finalmente, la Democracia Cristiana exigió para su apoyo en el Congreso un estatuto de garantías constitucionales que asegurarían que Allende no se saldría de la constitución. El Track One fracasó, quedando entonces el Track Two
El Track Two28 consistía en crear un clima de inestabilidad política, para que las Fuerzas Armadas intervinieran y anularan la elección. Se encargó su ejecución al general Roberto Viaux, cuyo plan era secuestrar al comandante en jefe del Ejército, general René Schneider, ocultarlo y provocar la situación de inestabilidad. El 22 de octubre se ejecutó el plan, pero, al intentar defenderse, el general fue baleado por sus asaltantes, quienes huyeron al instante.29 Su chofer lo llevó al Hospital Militar donde falleció el día 25 de octubre.
El día anterior, el 24 de octubre, a las 10:39 h, se inició la votación del Congreso, dirigido por el presidente del Senado, Tomás Pablo Elorza. Sufragaron 195 parlamentarios. Al finalizar el recuento, el secretario de la Cámara, Pelagio Figueroa; anunció: Salvador Allende Gossens, 153 votos; Jorge Alessandri Rodríguez, 35 votos; en blanco, 7 votos.
Tomás Pablo cerró la sesión declarando: «De acuerdo con los artículos 64 y 65 de la Constitución Política, el Congreso Pleno proclama presidente de la República de Chile por el período comprendido entre el 3 de noviembre de 1970 y el 3 de noviembre de 1976 al ciudadano Salvador Allende Gossens. Se levanta la sesión».30

José Tohá González


(Chillán, 6 de febrero de 1927 – Santiago, 15 de marzo de 19741 ) fue un periodista, abogado y político chileno. Ministro del Interior y Defensa de Salvador Allende.
Nació en la ciudad de Chillán, hijo del inmigrante catalán José Tohá Soldavilla y de Brunilda González Monteagudo.1 Estudió sus humanidades en los Padres Jesuitas y el Liceo de Hombres de Chillán. En esta ciudad fue presidente de la federación de estudiantes secundarios.1 Estudió Derecho en la Universidad de Chile y allí nuevamente realizó una activa labor como dirigente estudiantil, ocupa la presidencia de la Federación de Estudiantes de Chile entre los años 1950-51. Posteriormente se dedica al periodismo.
En 1958 ingresa al consejo del diario Última Hora. En 1960 pasa a ocupar la dirección del diario, cargo que desempeñó sin interrupción durante diez años, hasta el advenimiento de la Unidad Popular.1

Militancia Socialista


Fue Militante del Partido Socialista desde 1942, año en que ingresó a la Federación Juvenil Socialista en el núcleo de su liceo. En esa calidad y mientras estudiaba Derecho, es elegido Presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile.
Como miembro del Comité Central de su partido, trabajó en las cuatro campañas presidenciales de Salvador Allende: 1952, 1958, 1964 y 1970.

Ministro de la Unidad Popular


Al iniciar el gobierno de Salvador Allende, fue designado Ministro del Interior y ejerció como vicepresidente de la República. Fue sacado de este puesto a raíz de una acusación constitucional en su contra, por tolerancia del gobierno frente a grupos armados, presentada por la Democracia Cristiana.
Al ocurrir la acusación constitucional Allende lo designó Ministro de Defensa, lo que indignó a sus opositores, al verlo como un acto de provocación. Como Ministro de Defensa salió a las calles del centro de Santiago a detener un intento de golpe que fue llamado el "Tanquetazo". A su lado, en esa ocasión lo asistió el general Augusto Pinochet, quien algunos meses después lideraría el Golpe de Estado a través del cual llegó al poder.
Golpe de Estado de 1973
José Tohá como Ministro de Defensa en visita a la Escuela Naval 1973.
La mañana del Golpe de Estado el 11 de septiembre de 1973, se dirigió al Palacio de La Moneda. Al consultársele por qué se encontraba en ese lugar que iba a ser bombardeado, respondió: "Vengo a estar junto al Presidente. Esa es mí responsabilidad".1 Después de la muerte de Allende fue detenido, junto a otros colaboradores de Allende y destinado a la Escuela Militar, a la Isla Dawson. Según testimonios de otros encarcelados, fue torturado en estos lugares.
La condición de Tohá después de su llegada a Dawson se fue deteriorando debido a la desnutrición (llegó a pesar 49 kilos, siendo su estatura de 1,92 m).2 Fue trasladado primero al hospital de Punta Arenas, para luego ser trasladado al Hospital Militar de Santiago.
Llegó al hospital castrense el 1 de febrero de 1974. Pese a su precario estado de salud, los militares lo fastidiaron con interminables interrogatorios.1
"Se paran a los pies de mi cama y hacen escarnio de mi indefensión"
José Tohá a su esposa Moy3
Su deterioro físico se aceleró con su baja de peso a tal punto que perdió capacidad visual, y ya no podía caminar ni valerse por si mismo.1

Muerte


José Tohá González murió el día 15 de marzo de 1974 en el Hospital Militar.4 La versión oficial de la dictadura fue que Tohá se suicidó, colgándose del cuello con su cinturón, en un clóset.4 Tal versión fue desestimada por su familia, argumentando entre otras cosas que Tohá no podía ejecutar los movimientos necesarios, por lo que su muerte debió haber sido ocasionada por miembros del gobierno.
La autopsia de su cuerpo se realizó en condicional anormales, ya que se realizó en el mismo hospital y no en el Servicio Médico Legal donde correspondía y había condiciones para ello.4
Después de su muerte, su esposa, Victoria Eugenia Morales Etchevers (mejor conocida como Moy de Tohá) y sus hijos Carolina Tohá y José Tohá se asilaron en México.2

Proceso judicial


En 1974 el perito de la Policía de Investigaciones Alfonso Chelén, primero que observó el cadáver, indicó en su informe que la causa de la muerte de Tohá fue “muerte por estrangulamiento con participación de terceros”. Este informe le costó su salida de la Policía civil.4
La Corte de Apelaciones de Santiago ordenó el 15 de noviembre del 2010 exhumar su cadáver y proseguir las investigaciones acerca de la verdadera causa de su muerte.4 Esta pericia se realizó 10 de diciembre de 2010 en el Cementerio General. Ademas el 24 de noviembre de 2010, se realizó una reconstitución de escena en el Hospital Militar.

Herencia Polìtica familiar


Su hermano Jaime Tohá fue Ministro de Agricultura de Allende, Ministro de Energía y Economía durante el gobierno de Patricio Aylwin, Ministro de Obras Públicas durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Intendente de la VIII Región del Biobío durante el gobierno de Ricardo Lagos y embajador en Cuba e Intendente del Biobío durante el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.
Su hermano Isidoro Tohá fue diputado por Chillán en 2 ocasiones.
Su esposa Moy de Tohá ha sido nombrada Agregada Cultural en México y Embajadora en Honduras y El Salvador bajo los gobiernos de Patricio Aylwin, Eduardo Frei y Ricardo Lagos.
Su hija mayor, Carolina Tohá, ha sido elegida dos veces diputada del PPD por Santiago Centro y ejerció como Subsecretaria General de Gobierno durante el gobierno de Ricardo Lagos y como Ministra Secretaria General de Gobierno durante el gobierno de Michelle Bachelet.
Su hijo menor, José Tohá, completó sus estudios universitarios de pre-grado y post-grado en Estados Unidos y ejerce como Arquitecto en Washington, DC.

Pepita Turina


Josefa Alvina Turina Turina, conocida como Pepita Turina, nació en Punta Arenas, Chile, el 1 de marzo de 1907. Puso fin trágicamente a su vida el día de su cumpleaños, en Santiago de Chile, el 1 de marzo de 1986.
Sus cenizas fueron esparcidas el 21 de noviembre de 1990 en el Estrecho de Magallanes, como era su voluntad en declaración jurada el 7 de septiembre de 1967 en la Notaría de Horacio Soissa R. Ceremonia realizada por la Armada de Chile en la patrullera Ona, partiendo del Muelle que posee Asmar, carta náutica Nº 1140, latitud: 53º 10,8`; longitud: 70º 52,4`profundidad 52 metros. Asistieron solamente ocho personas entre ellos los escritores Eugenio Mimica Barassi y Martín Cerda.
Su fecha de nacimiento, que ella nunca dio a conocer, usando una frase que no clarificaba nada, “nací en Punta Arenas, en el primer cuarto de este siglo”. No lo consignó en ninguno de sus libros, y en las bibliografías sobre su vida los autores han dado las siguientes fechas 1902, 1903, 1909, 1912, 1913, 1915. Casi todos los expertos se han basado en las ediciones del Diccionario de la literatura chilena, de don Efraín Szmulewicz, que da equivocadamente el año 1909, 1º edición 1977 p. 447; 2º edición p. 383 y 3º edición p. 805. En la única obra que se consigno la fecha correcta es en “Olografías” libro para leer y contar, escrito por Oreste Plath. Con partida en mano de nacimiento y defunción.
Algunos periodistas la dan por nacida en Valdivia. Ello no es verdad, arribó de cinco años (1912) a esa ciudad por traslados de sus padres, y vivió hasta el año 1936, y por su matrimonio se trasladó a vivir a Santiago.
Ella sobre esta ciudad decía: "aunque Valdivia no es mi ciudad natal, por muchas razones yo la llamo mi pueblo. Es la ciudad donde me eduqué, donde aprendí a tocar el piano, donde escribí mi primer cuento, escribí mi primera novela, dicté mi primera conferencia y me casé por primera vez".
Hija de padres yugoslavos (precisamente croatas) Juan (Iván )Turina Baretic (escribieron sus apellidos Baretich o Varetic), (Krizisce a 3 km de Bakarac, 1864- Valdivia el 22/4/1926) e Isabel (Elizabeta) Turina Gudac (para algunos como Gudach o Guvach), Turinovo selo, 1868-Valdivia 10/3/1939). Turinovo selo, que quiere decir: pueblo de los Turina). Hay dos versiones, uno dicen que eran primos lejanos y otra que no eran parientes entre sí, pero en el pueblo, habían tres familias que llevaban ese apellido. En todo caso los dos pueblos están como a diez minutos caminando.
Son los primeros Turina que llegaron a Punta Arenas, Chile en 1892, y ellos, posteriormente trajeron a esta ciudad, a parte de los hermanos de su madre Isabel Turina Gudac. Ellos fueron: Rodolfo Turina Gudac, que murió en 1910, ahogado en el Estrecho de Magallanes, cerca de los 23 años, Antonia Turina Gudac, Felipe (File) Neri Turina Gudac, Juan (Iván) Turina Gudac, Nikica (Nicolina, Miha, Nokolina) Turina Gudac, Apolonia (Pola) Turina Gudac.
Su padre vino a Magallanes, en busca de oro, como decían en otras tierras que allí se encontraba.
En Punta Arenas no encontró oro, pero como era un trabajador excepcionalmente capaz para cualquier manualidad, sin haber hechos estudios especiales se dedicó a constructor. Era el tiempo en que en Punta Arenas se poblaba en forma intensa y faltaban viviendas, él construyó casas. Después instaló una de las más grandes carpinterías de Punta Arenas y uno de los mejores salones de patinar.
Sus padres llegaron a Chile ya casados en Yugoslavia, pero por problemas de papeles, se volvieron a casar en Magallanes (Punta Arenas) el 24 de junio de 1901.
Fueron una familia de 12 hijos: 3 hombres y 9 mujeres, de mayor a menor: Ramona (nacida en Yugoslavia (croata), Ana (nacida en Argentina). Los siguientes nacieron en Punta Arenas: María Rodolfo, Pierina (Petra), Catalina, Antonieta, Magdalena, Jacinto Juan, Alfonso Gregorio, Isabel Antonieta, siendo la menor Josefa Alvina.
Sus padres vivieron por 20 años en la ciudad de Punta Arenas, trasladándose el año 1912 a la ciudad de Valdivia, llegando solo con 6 hijos, dos habían fallecido y cuatro se habían casado.
En Valdivia lo persiguió al comienzo la mala suerte instalando diversas clases de negocios, Por último, en 1919, firme y perseverante en el trabajó, instaló la fábrica de biselados, espejos y marcos "La Nacional".
Su industria prosperó porque era la única de su especie en Valdivia.
Un accidente puso fin a su vida, el día 22 de abril de 1926, en circunstancias que ayudaba a descarga un cajón de cristales de 850 kilos que había adquirido, recién llegados de Bélgica.
Mientras se ocupa de esa operación ayudando a ocho operarios, el pesado bulto resbaló, se tumbo cayendo y aplastando su cuerpo, en frente de su casa-negocio ubicada en Chacabuco y Yungay.
Pepita Turina, se educó en el Liceo Fiscal de Valdivia hasta quinto año de Humanidades (1922) y estudió piano en el Conservatorio de Música de Valdivia, hasta el año 1927
Las alumnas más destacadas del maestro Francisco Cordero Carrera, entre ellas Pepita Turina, hicieron presentaciones en el Teatro Olympia y Edén de Valdivia, teniendo buena crítica en los diarios, después no continuó, porque tenía que venir a Santiago, a los cursos más avanzados.
Publicó sus primeros trabajos literarios en el diario “El Correo de Valdivia” en el año 1931.
Se le conocen dos seudónimos uno por un cuento que envió a la revista Zig-Zag el año 1926 y firmó Incógnita (y que no fue publicado) y Spleen en el Concurso Floral de las Fiestas Primaverales, Valdivia noviembre 1935, el cual fue premiado.
Aunque de ella algunas veces se dijo que había escrito poemas y ella lo negaba, se han encontrado cuatro poemas publicados: "Tono altivo" (se desconoce medio c.1935), "De los poemas sin nombre" Revista Primavera, Valdivia, 1935), "La soltera hacendosa" (diario El Heraldo de Ñuñoa 8/5/1937, p. 6) y Letanía de duda (antes al parecer se público en el diario El Correo de Valdivia c. 1935 y Diario El Heraldo de Ñuñoa 25/9/1937 p. 5), y 3 poemas sin publicar "Abre la puerta", "La llamada" y "No sé por qué"
Fue una de las fundadoras “Círculo de Difusión Cultural de Valdivia”, creado en 1935, a raíz de la publicación de su primera novela "Un drama de almas". El año 1936 fue secretaria de esta institución, siendo su presidente don Alvaro Bombal Murúa.
En esta entidad tuvo diferentes participaciones, desde conferencias, hasta tocar piano. También participa en estas actividades con quién sería su futuro marido Miguel Gómez Herrera.
Don Miguel recito junto a ella en el Centro de Difusión Cultural y también escribió para el Diario el Correo de Valdivia entre el año 1934 y 1935 y estando en Santiago escribieron ambos para el Diario El Heraldo de Ñuñoa y El Heraldo de Ñuñoa i Providencia, dirigido ambos por Francisco Javier Díaz.
El “Círculo de Difusión Cultural de Valdivia" desarrolló una intensa labor cultural, ideo La Semana del Arte, en la cuál se encontraba "El Primer Salón de Bellas Artes" (1936), al cual concurrieron las más destacadas firmas de la plástica chilena: Julio Ortíz de Zárate, Samuel Román, José Caracci, Arturo Valenzuela, Marco Bontá, Lorenzo Domínguez.
En 1936, se casó en la ciudad de Valdivia con el poeta Miguel Gómez Herrera (Santa Cruz de Colchagua 1897- Santiago de Chile 1939), del cual enviudó, sin hijos.
Miguel Gómez Herrera escribió diferente artículos, con los seudónimos de: el vecino Simón, Herrera, Pepe y X.
La escritora Pepita Turina y Oreste Plath, se conocieron el año 1939 en Santiago, cuando ambos eran casados.
Antes de casarse coincidieron sus trabajos en las revistas Diplomacia y gran mundo y Zig-Zag y el diario La Opinión de Santiago.
El 2 de Febrero de 1945, circunscripción Moneda a las 16. 30 hrs., en Santiago de Chile, contrajo matrimonio con el escritor, folklorólogo e investigador Oreste Plath (César Octavio Müller Leiva, nació en Santiago 13 de agosto de 1907, falleció en Santiago 24 julio de 1996), de esta unión nacieron el 28 de marzo de 1946 la pareja de mellizos Karen Plath Müller Turina (hija) y Carol Plath Müller Turina (hijo). En sus hijos no quiso perder el Plath, seudónimo de su esposo escritor, y se los puso por segundo nombre.
Su hijo Carol, le dio dos nietos Katrina Müller Botti (18 marzo 1972) enóloga y Sacha Müller Botti (18 de mayo 1976) médico, a los cuales adoraba, y no tuvo la dicha de verlos adultos.
Durante 12 años se trabajó para la Universidad de Chile, primero como Catalogadora de la Biblioteca Central, siendo su jefe don Héctor Fuenzalida. el año 1946 fue alumna del Curso de Biblioteconomía de la Universidad de Chile.
Fue secretaria desde sus inicios de la Escuela de Educadoras de Párvulos (ubicada en Morandé 760, 3º piso), que inició sus actividades el año 1944, siendo su directora Matilde Huici. En esta labor le correspondía visitar escuelas y centros infantiles, muchas veces formadas con dinero recolectado entre las alumnas y con donaciones de la Universidad de Chile y de la Dirección General de Protección de la Infancia y la Adolescencia.
Se desempeño entre los años 1946 - 1949 en la secretaria del Boletín del Centro de Estudios "Federico Fröebel" (ubicada en Morandé 760, 3º piso), siendo su directora Matilde Huici.
Se puede encontrar información en el Boletín Informativo, Universidad de Chile Año I, Nº 4, julio agosto 1945 pp. 69-70 (Se encuentran dos fotos de P. Turina trabajando; Boletín Informativo, Universidad de Chile Año III Nº 13 mayo- junio 1947; Diario Las Últimas Noticias, Santiago de Chile, martes 19 de agosto de 1949.