IDIOMA EN PARAGUAY

El pueblo paraguayo, producto del mestizaje hispano-guaraní, habla mayoritariamente dos lenguas: el castellano, traído por los colonizadores, y el guaraní, heredado de sus ancestros indígenas, considerado uno de sus rasgos identitarios más importantes. Cuando los conquistadores se afincaron en las márgenes del río Paraguay, se asombraron al conocer una lengua “tan copiosa y elegante, que con razón puede competir con las de fama”, según expresaba Antonio Ruiz de Montoya en su Tesoro de la Lengua Guaraní.
La Constitución Nacional vigente, promulgada en 1992, expresa en su artículo 140: “El Paraguay es un país pluricultural y bilingüe. Son idiomas oficiales el castellano y el guaraní. (...)Las lenguas indígenas, así como las de otras minorías, forman parte del patrimonio cultural de la Nación”. Por otro lado, en su artículo 77, esta Constitución anunciaba que “La enseñanza en los comienzos del proceso escolar se realizará en la lengua oficial que sea la materna del educando”.
De acuerdo con los últimos datos oficiales, el 50 % de la población habla guaraní y castellano, el 40% es monolingüe del guaraní, el 6% es monolingüe del castellano, y el conocimiento del guaraní, comprendiendo sus diversas gradaciones de dominio, alcanza al 90%.
La lengua guaraní
Perteneciente al gran tronco lingüístico sudamericano Tupí-Guaraní, esta lengua abarca dentro del territorio paraguayo los dialectos correspondientes a los Mbyá, los Avá Guaraní, los Pãi Tavyterá, los Guarayo, los Guaraní Ñandéva y los Aché Guayakí, a los que se agrega el denominado “guaraní paraguayo” hablado por la mayoría de la población del país.
El guaraní alcanzó con la Constitución de 1992, el reconocimiento de lengua oficial de estado para todo el territorio, en igualdad de condiciones con el castellano, una reivindicación que ha aumentado su prestigio entre los estudiosos de las lenguas americanas y los intelectuales de las más importantes universidades del mundo.
Los fundamentos del reconocimiento del guaraní como lengua oficial fueron elaborados por el escritor Rubén Bareiro Saguier, y sus argumentos fueron apoyados por otros dos escritores: Carlos Villagra Marsal y Tadeo Zarratea, todos ellos respetados investigadores y defensores de la lengua guaraní.
La nueva Constitución del Paraguay sentó las bases para una paulatina revitalización y dignificación del guaraní. En 1993 se creó la Comisión Nacional de Bilingüismo, que juntamente con el Consejo Consultivo para la Reforma de la Educación, diseñaron el Programa de Educación Bilingüe con dos modelos: uno dirigido a los niños hispanohablantes, y otro, a los guaranihablantes. Este Programa empezó a implementarse en 1994 y ha dado resultados altamente satisfactorios en su primera década de experimentación.
Otras lenguas
En el territorio paraguayo sobreviven actualmente 17 etnias indígenas, correspondientes a 5 familias lingüísticas diferentes. Además del guaraní, se hablan también lenguas y dialectos correspondientes a otras cuatro familias lingüísticas: Lengua Maskoy, Mataco Mataguayo, Zamuco y Guaicurú.
En algunas zonas donde se asentaron comunidades extranjeras se habla también el portugués, el alemán y el japonés.