Escritores Colombianos


GABRIEL GARCIA MARQUES

Gabriel José de la Concordia García Márquez (Aracataca, Colombia, 6 de marzo de 1927)1 es un escritor, novelista, cuentista, guionista y periodista colombiano. En 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura (ver: Premios, reconocimientos y homenajes). Es conocido familiarmente y por sus amigos como Gabito (hipocorístico guajiro para Gabriel), o por su apócope Gabo desde que Eduardo Zalamea Borda subdirector del diario El Espectador, comenzara a llamarle así.3
Gabriel García Márquez ha sido inextricablemente relacionado con el realismo mágico y su obra más conocida, la novela Cien años de soledad, es considerada una de las más representativas de este género literario.4 En 2007, la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española lanzaron una edición popular conmemorativa de esta novela, por considerarla parte de los grandes clásicos hispánicos de todos los tiempos. El texto fue revisado por el propio Gabriel García Márquez.5 6
Gabriel García Márquez es famoso tanto por su genio como escritor, como por su habilidad de usar este talento para compartir sus ideologías políticas.7 Su amistad con el líder cubano Fidel Castro ha causado mucha controversia en el mundo literario y político.8 (ver: Amistad con Fidel Castro).
Gabriel_Garcia_Marquez.png
Aunque Gabriel García Márquez posee residencias en París, Bogotá y Cartagena de Indias, vive la mayor parte de tiempo en su casa en Ciudad de México en donde fijó su residencia a principios de los años 60.
Premios, reconocimientos y homenajes
Premio Nobel. García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982, según la laudatoria de la Academia Sueca, «por sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real son combinados en un tranquilo mundo de imaginación rica, reflejando la vida y los conflictos de un continente».
Su discurso de aceptación fue titulado La soledad de América Latina. Fue el primer colombiano y el cuarto latinoamericano en ganar un Premio Nobel de Literatura, después de lo cual declaró: «Yo tengo la impresión de que al darme el premio han tenido en cuenta la literatura del subcontinente y me han otorgado como una forma de adjudicación de la totalidad de esta literatura».
García Márquez ha recibido muchos otros premios, distinciones y homenajes por sus obras como los relacionados a continuación:
Premio de la Novela ESSO por La mala hora (1961).
Doctorado honoris causa de la Universidad de Columbia en Nueva York (1971).
Premio Rómulo Gallegos por Cien años de soledad (1972).
Medalla de la legión de honor francés en París (1981).
Condecoración Águila Azteca en México (1982).
Premio cuarenta años del Círculo de Periodistas de Bogotá (1985).
Miembro honorario del Instituto Caro y Cuervo en Bogotá (1993).
Doctorado honoris causa de la Universidad de Cádiz (1994).
Museo: El 25 de marzo de 2010 el gobierno colombiano terminó de reconstruir la casa en que nació García Márquez en Aracataca, pues había sido demolida 40 años atrás, e inauguró en ella un museo dedicado a su memoria con más de 14 ambientes que recrean los espacios en los que transcurrió su niñez.32
En el Este de Los Ángeles (California), en el sector de Las Rozas de Madrid y en Zaragoza (España) hay calles que llevan su nombre.
En Bogotá el Fondo de Cultura Económica de Mexico construyó un centro cultural que lleva su nombre, inaugurado el 30 de enero de 2008

Sus obras
Cuentos y relatos
1947: La tercera resignación
1948: La otra costilla de la muerte
1948: Eva está dentro de su gato
1949: Amargura para tres sonámbulos
1949: Diálogo del espejo
1950: Ojos de perro azul
1950: La mujer que llegaba a las seis
1951: Nabo, el negro que hizo esperar a los ángeles
1952: Alguien desordena estas rosas
1953: La noche de los alcaravanes


Novelas, libros de recopilaciones y reportajes
1955: La hojarasca
1961: El coronel no tiene quien le escriba
1962: La mala hora
1962: Los funerales de la Mamá Grande
1967: Cien años de soledad
1968: Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo
1970: Relato de un náufrago
1973: Ojos de perro azul.
1973: Cuando era feliz e indocumentado
1974: Chile, el golpe y los gringos
1975: El otoño del patriarca


JULIO FLOREZ

Julio Flórez Roa, poeta colombiano nacido en Chiquinquirá, Boyacá, el 22 de mayo de 1867 y fallecido el 7 de febrero de 1923 en Usiacurí, Atlántico (Colombia).
A los 7 años escribió sus primeros versos conocidos. En 1881 ingresó a estudiar Literatura al Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Bogotá, pero no culminó sus estudios debido a la guerra civil de 1885. Su padre fue político liberal, Gobernador del Departamento de Boyacá y Representante a la Cámara. Su hermano Leónidas fue herido gravemente en una manifestación y falleció 4 años después por las secuelas. Julio mismo era un liberal convencido y a pesar de su difícil situación económica rechazó varias veces posiciones ofrecidas por el gobierno conservador, como un cargo en la Biblioteca Nacional o un consulado en el exterior.
Amigo de otros dos grandes poetas de la época: Candelario Obeso y José Asunción Silva. Candelario era repudiado por la aristocracia por ser de raza negra y por rechazar los reglamentos impuestos por la iglesia Católica y la sociedad bogotana. En 1884 se suicidó y en su sepelio, Julio Flórez, de sólo 17 años, exaltó su memoria en versos emocionados. Es uno de los más grandes poetas de Colombia, además de ser considerado en su tiempo y por varias décadas después como el poeta popular por excelencia del país.

Del exilio al triunfo
En 1905, el dictador Rafael Reyes «le aconsejó» irse del país, ante «la ola de murmullos contra él», que lo señalaban como «sacrílego, blasfemo y apóstata». Flórez marchó a Caracas (Venezuela), donde publicó Cardos y lirios y La Araña. Luego viajó por varios países de Centroamérica hasta México. En El Salvador publicó Manojo de zarzas y Cesta de lotos. El exilio fue el trampolín del éxito, la fama de Flórez se hizo internacional y ocurrió lo inesperado: en 1907 su enemigo, el presidente Reyes, lo nombró segundo secretario de la Legación de Colombia en España y Flórez aceptó.

Publicó Fronda Lírica, en Madrid en 1908, y Gotas de Ajenjo, en Barcelona en 1909, año en que regresó a Colombia, presentando un recital en Barranquilla.

Últimos Años
A su regreso en 1909 a Colombia, Flórez se retiró al municipio de Usiacurí, en el departamento del Atlántico, a tomar una cura de sus aguas medicinales. En ese pueblo se enamoró de una colegiala de 14 años de edad, Petrona, con quien comenzó un idilio, quedándose a vivir en este sitio por el resto de su vida, salvo algunas salidas esporádicas para realizar funciones o por enfermedad.
En 1910 regreso a Bogotá, donde se presentó en una función en el Teatro Colón, durante las celebraciones del primer centenario de la Independencia de Colombia. Luego de Inmediatamente después de esta presentación, Flórez se ausentó de la capital, a la que regresó en muy contadas ocasiones para ofrecer recitales poéticos, del mismo modo como lo hizo a nivel nacional y, más frecuentemente, en la vecina ciudad de Barranquilla.
En la aldea de Usiacurí llevó una vida de hogareña, al lado de su esposa Petrona y sus cinco hijos: Cielo, León Julio, Divina, Lira y Hugo Flórez Moreno. Para el mantenimiento de la familia, se dedicó a labores agrícolas y ganaderas a pequeña escala. En esa época le inicio una enfermedad de la cual no se tiene certeza, pero se cree que se trato de un cáncer que le deformo el rostro afectándole la mandíbula izquierda y dificultándole el habla. Finalmente falleció el 7 de febrero de 1923 en el poblado de Usiacurí a la edad de 55 años.

Obra
Busto de Julio Flórez en el parque de su mismo nombre en la ciudad de Chiquinquirá
La obra de Julio Flórez consta de diez libros:
Horas
Cardos y lírios
Gotas de ajenjo
Cesta de lotos
Manojo de Zarzas
Haz de espinas
Flecha roja
De pie los muertos
Fronda lírica
Oro y ébano

Las poesías más destacadas Mis flores negras, La araña, Idilio eterno, Abstracciones, Resurecciones, La voz del río, Reto, Altas ternuras y Oh poetas, entre otras, son consideradas clásicos de la literatura colombiana.2

La Gruta Simbólica
La Gruta Simbólica fue una tertulia "de errátil asiento", de la que Julio Flórez fue un importante y activo miembro, además de ser uno de sus fundadores. Allí iba, entre rasgueos de tiple, bandola y guitarra, en busca de los manjares criollos y de dorados y diamantinos licores, la bohemia santafereña de mil novecientos. La Gruta Simbólica convocó a lo largo de un quinquenio -sobre poco más o menos- a unas setenta personalidades de la más heterogénea condición. Luis María Mora, llamado "Moratín", narró los acontecimientos que dieron lugar a la fundación de esta tertulia:
«... Una noche, cuya fecha nadie podría recordar con precisión, andábamos sin salvoconducto unos cuatro amigos que veníamos de una exquisita cuchipanda, a las cuales eran muy aficionados los literatos de entonces, con pocas excepciones. Era arte muy divertido, peligroso y nuevo ese de sacarle el cuerpo a las patrullas de soldados que rondaban las calles en persecución de sediciosos y espías, cuando de súbito caímos en poder de una ronda. Componían el grupo Carlos Tamayo, Julio Flórez, Julio de Francisco, Ignasio Posse Amaya, Miguel A. Peñarredonda, Rudesindo Gómez y el humilde autor de esta croniquilla, a los pies de vuestras mercedes. No podíamos andar la noche por desafectos al gobierno, y no nos quedaba más remedio que pasarla en un cuartel, cuando menos. De pronto Carlos Tamayo les dijo a los de la ronda: "Señores, tenemos un enfermo grave; vamos en busca de un médico; acompáñenos hasta la casa a llamarlo. Aquí no más es." El oficial consintió en ello. Golpeamos a la ventana de la casa de Rafael Espinosa Guzmán, y apenas asomó éste, Tamayo le dijo: "Doctor ábranos que tenemos un enfermo grave como usted lo ve (y señaló con disimulo a los soldados). Es preciso que vaya a la casa." "Lo haré enseguida (contestó con gravedad el doctor); pero sigan entre tanto." Así lo hicimos y nos quedamos hasta las del alba. Estaban de visita allí aquella noche don Luis Galán y don Pedro Ignasio Escobar. Había necesidad de emplear lo mejor que se pudiese las horas que quedaban hasta el amanecer, y preparamos una alegre tenida. A favor del delicioso vino con que nos regaló el dueño de la casa, recitamos versos, improvisamos un satírico sainete político, cantamos y reímos y olvidamos nuestra pasada cuita con la ronda. Resolvió entonces Reg que hiciéramos nuevas y frecuentes reuniones en su casa, y así, ni una coma más ni una menos, fue como quedó desde esa noche fundada la Gruta Simbólica.»

Moratín narró también las nocturnas expediciones que el grupo de la Gruta Simbólica, presidido por Julio Flórez, hacía al Cementerio Central de Bogotá:

«Un grupo de soñadores, músicos y poetas, al frente del cual iba él (Julio Flórez), se dirigía al camposanto a eso de la media noche, en las más espléndidas ascensiones de la luna. El grupo salvaba la verja, tomaba el vial del Torreón de Padilla y penetraba en los osarios. Una melancólica música de instrumentos de cuerda sonaba en la cripta. Algunas aves sacudían las alas en los cipreses; cruzaban de lejos las luciérnagas de los fuegos fatuos y la luna iluminaba los mármoles de las tumbas. ¡Eran confidencias con los sepulcros! ¡Eran singulares serenatas a los muertos! Algunos inclinaban la frente contra los troncos de los árboles, y meditaban. Algunas veces Julio Flórez recitaba sus versos a Silva. Luego el grupo tornaba a la ciudad antes que los sorprendiese la claridad del día, y así terminaban las extravagantes visitas a tantos seres idos, ya libres de las cadenas de la carne.»

JORGE ISAACS
Jorge Isaacs (Cali, Valle de Cauca, 1 de abril de 1837 - Ibagué, Tolima, 17 de abril de 1895) fue un novelista colombiano del género romántico.
Su padre era George Henry Isaacs, un judío inglés procedente de Jamaica, que se instaló primero en el Chocó, donde se enriqueció con la explotación minera aurífera y el comercio con Jamaica, y después en Cali, donde era dueño de 12.500 hectáreas. Allí, tras convertirse al cristianismo y obtener la ciudadanía colombiana, se casó con Manuela Ferrer Scarpetta, hija de un oficial de la Marina española llamado Carlos Ferrer. De la unión de ambos nació, en 1837, Jorge Isaacs. El padre fue propietario de tres haciendas cerca de Cali, llamadas "La Manuelita", "Santa Rita" y "El Paraíso" o la casa de la sierra. Ésta última, propiedad de la familia entre 1855 y 1858, será el escenario de la obra más importante del escritor, su novela María. "El Paraíso" está conservado hoy día como museo, con numerosas referencias a esta novela.
Se sabe poco de su infancia. Se sabe que se educó primero en Cali, luego en Popayán, y por último en Bogotá, entre 1848 y 1852, durante los años de gobierno de José Hilario López. En su poesía, Isaacs evoca el Valle del Cauca como el espacio idílico en que transcurrió su infancia, y la marcha a Bogotá debió suponer para él un paso difícil. Regresó a Cali en 1852, parece ser que sin haber terminado sus estudios de bachillerato. En 1854 luchó en las campañas del Cauca contra la dictadura del general José María Melo, por espacio de siete meses. Su familia atravesó por entonces una difícil situación económica a causa de la guerra civil. En 1856 se casó con Felisa González Umaña, que contaba por entonces catorce años, y que le daría abundante descendencia y perseverancia para que se escudara de ellos fue un famosísimo escritor que atravesó Europa, Asia y África.
Mausoleo de Jorge Isaacs, Museo Cementerio San Pedro en Medellín, Colombia.
Intentó dedicarse al comercio, sin demasiado éxito, y probó suerte con la literatura. Sus primeros poemas datan de los años 1859-1860; en la misma época, emprende la escritura de varios dramas históricos. En 1860 tomó de nuevo las armas para combatir al general Tomás Cipriano de Mosquera, que se había levantado contra el gobierno central, y combatió en la batalla de Manizales. En 1861 murió su padre; terminada la guerra, Isaacs regresó a Cali para encargarse de los negocios paternos, llenos de deudas. Tuvo que desprenderse de las haciendas "La Rita" y "La Manuelita".
Sus desventuras económicas le llevaron en busca de abogados a Bogotá, donde encontró eco su actividad literaria. Leyó sus poemas a los miembros de la tertulia "El Mosaico", quienes decidieron costear su publicación (Poesías, 1864). En 1864 supervisó los trabajos del camino de herradura entre Buenaventura y Cali; durante el año en que desempeñó este trabajo, comenzó a escribir su novela María. En esta época también, debido a lo insalubre del clima, contrajo el paludismo, enfermedad de la que terminaría por morir a los 58 años de edad.
María se publicó finalmente en 1867, y tuvo un éxito inmediato además fue traducida a 31 idiomas, tanto en Colombia como en otros países de Latinoamérica. Isaacs se convirtió en una figura muy conocida en su país, y dio comienzo a una dilatada carrera periodística y política. Como periodista, dirigió en 1867 el diario La República, de orientación conservadora moderada, donde publicó artículos de tema político.
Militó al principio en el partido conservador, pero después se unió al partido radical y, en 1870, fue nombrado cónsul general en Chile. A su regreso, intervino activamente en la política del Cauca, tanto como editor de periódicos como representando a su departamento en la Cámara de Representantes. Intervino de nuevo en las luchas políticas de 1876, en las que tomó de nuevo las armas. Fue expulsado de la Cámara de Representantes en 1879, a raíz de un incidente en que Isaacs, ante una sublevación conservadora, se proclamó jefe político y militar de Antioquia.
Tras este incidente, se retiró de la política, y publicó, en 1881, el primer canto de un extenso poema que no llegó a concluir, titulado Saulo. Nombrado secretario de la Comisión Científica, exploró el departamento de Magdalena, en el norte de Colombia, hallando importantes yacimientos de carbón, petróleo y hulla. Los últimos años de su vida los pasó retirado en la ciudad de Ibagué (donde había dejado alojada su familia años antes), en el departamento del Tolima, proyectando una novela histórica que habría de ser su obra maestra y que jamás llegó a escribir. Murió en Ibagué el 17 de abril de 1895, siendo su última voluntad que su cadáver fuera enterrado en Medellín, la tierra de Córdova a la que había dedicado uno de sus poemas; no obstante, siempre expresó su amor por el Cauca: «¡Sí, mucho amo al Cauca, aunque es tan ingrato con sus propios hijos!».
Obra
La obra literaria de Isaacs se reduce al libro de poemas que publicó en 1864 y a su única novela, María (1867), considerada una de las obras más destacadas de la literatura hispanoamericana del siglo XIX. La novela, basada en experiencias románticas, tiene un tono elegíaco, y narra la historia de los amores trágicos de María y su primo Efraín, en el Valle del Cauca. Como el propio autor, Efraín debe abandonar el Cauca para seguir estudios en Bogotá. Deja en el Cauca a su prima María, de la que está enamorado, y con la que vive un romance a su regreso, seis años después. Efraín y María están juntos durante tres meses, al cabo de los cuales el joven debe viajar a Londres para completar su educación. Cuando regresa, dos años después, descubre que María ha muerto. Efraín no encuentra consuelo, y parte, sin saber muy bien a dónde. Algunos autores afirman que el personaje de María fue inspirada por María Mercedes Cabal quien vivió en la hacienda "El Paraíso" y luego sería esposa del Presidente Manuel María Mallarino.1
La obra se ha relacionado con Chateaubriand, pero puede encontrarse también en ella un sentimiento ominoso de la existencia que recuerda a Edgar Allan Poe. La novela destaca por el sentimiento del paisaje, así como por la calidad artística de su prosa. Puede considerarse precursora de la novela criollista de las décadas de 1920 y 1930.

ALBEIRO ARIAS
(Ibagué, Tolima – Colombia). Escritor y poeta colombiano. Nació el 26 de febrero de 1977. Candidato a Magister en Literatura en la Universidad Tecnológica de Pereira. Licenciado en Lengua Castellana de la Universidad del Tolima (2008). Premios Literarios: Mención de Honor en el XX Premio Nacional de Poesía – Universidad Externado de Colombia con el libro Los ojos del nómada, 2007. Primer puesto en la 1° Versión de los Premios “Creatividad, talento y juventud” convocados por la Universidad del Tolima. Primer puesto en X Concurso Departamental de Minicuento “San Marcelino Champagnat” 2004, con la obra “El Ladrón”. Publicaciones en libros: “Desheredado del Paraíso”, Caza de Libros, 2009. “Para tener en cuenta a la hora de escribir una crónica” Poemas en 60 poetas colombianos, Caza de Libros, 2010. Fue colaborador habitual de la sección cultural “Facetas” del periódico El Nuevo Día de Ibagué.


AMPARO OSORIO
Poeta, narradora y ensayista. Ha publicado los libros: Huracanes de sueños (Poesía), Ediciones La Catedral, Bogotá, 1983-1984. Gota ebria (Poesía), Ediciones Embalaje, Museo Rayo Roldanillo (Valle) 1987. Territorio de máscaras (Poesía), Hojas Sueltas. Bogotá, 1990. La casa leída (Antología de autores universales sobre el tema de la casa), Común Presencia Editores, Bogotá, 1996. Migración de la ceniza (Poesía), Cooperativa Editorial Magisterio, Bogotá, 1998. Omar Rayo, Geometría iluminada (Entrevista), coautora, Ediciones Embalaje, Roldanillo (Valle), 2001. Antología esencial (Poesía), Colección Los Conjurados, Bogotá, 2001. Memoria absuelta (Poesía), Colección Viernes de poesía, Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2004.
Es Editora General de la Revista Literaria Común Presencia, galardonada por el Ministerio de la Cultura de Colombia, como la más importante publicación en su género en el país y codirectora de la colección Internacional de literatura Los Conjurados, en la que han aparecido 45 títulos en los géneros de Poesía (Juarroz, Adonis, Trakl, Ungaretti...); Cuento y Testimonio (donde son de gran importancia las versiones en español de los Discursos de los Premios Nobel de Literatura, compiladas en tres tomos). Varios de sus poemas han sido traducidos al inglés, árabe, francés, italiano, portugués, húngaro, alemán, rumano, ruso y sueco.
En la actualidad y desde 1989, está frente a la Presidencia de la Fundación Literaria Común Presencia, entidad dedicada a la investigación, recopilación y difusión cultural.
Obtuvo la primera Mención del concurso Plural de México (1989) y la beca nacional de poesía del Ministerio de Cultura (1994). Ha representado a Colombia en varios encuentros internacionales de literatura, entre los que destacan Argentina, Venezuela, Brasil, Perú, Ecuador, Puerto Rico, México y Estados Unidos.
Es co editora del periódico virtual Con-Fabulación. Trabaja en la actualidad un libro de entrevistas a grandes creadores universales, realizadas durante la última década.



ARMANDO ROMERO
(Cali, Colombia 1944). Perteneció al grupo inicial del Nadaísmo en Cali. Master y doctor en literatura latinoamericana de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos. Viajó y residió en varios países de América, Europa y Asia, entre ellos México y Venezuela. En Grecia escribió su primera novela, Un día entre las cruces (1993) y el libro de poemas, Cuatro Líneas (2002). Traductor e investigador, ha sido distinguido con el título de Charles Phelps Taft Professor de la Universidad de Cincinnati, donde es profesor de literatura latinoamericana.
Autor de los poemarios: Los móviles del sueño (1976); El poeta de vidrio (Caracas, 1976); Del aire a la mano (1983); Las combinaciones debidas (Buenos Aires, 1989) y A rienda suelta (Buenos Aires, 1991), Hagion Oros- El Monte santo (Caracas, 2001) y Cuatro Líneas (México, 2002), A vista del tiempo (2005), Del sol la noche (2006)

Es autor de los libros de ensayos: Las palabras están en situación (1985); El Nadaísmo o la búsqueda de una vanguardia (1988); Gente de pluma (Madrid,1989). Una gravedad alegre –Antología de poesía latinoamericana al siglo XXI - (Valladolid, 2007).

Además de los libros de cuentos: El demonio y su mano (1975); La casa de los vespertilios (1982); La esquina del movimiento (1992); Una mariposa en la escalera (1993); Lenguas de juego (Caracas,1997); La raíz de las bestias (2003) y las novelas Un día entre las cruces (1993) ; La piel por la piel (Caracas, 1997) y La rueda de Chicago (2004). Este libro ganó el Premio a la mejor novela de aventura (Latino Book Festival, New York, 2005).

Su obra ha sido traducida al inglés, francés, portugués, griego, italiano, alemán, rumano y árabe. En el 2008 recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Atenas, Grecia


CARLOS FAJARDO FAJARDO
Nació en Santiago de Cali, Colombia. Poeta y ensayista. Filósofo de la Universidad del Cauca. Magíster en Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá y Doctor en Literatura de la UNED (España). Es profesor universitario de estética, historia del arte y literatura en la Universidad de la Salle-Bogotá-. Es cofundador de la Corporación “Si Manaña Despierto”, dedicada a la investigación y creación artística y literaria. Tiene publicadas, entre otras obras, Origen de Silencios. Fundación Banco de Estado, Popayán (1981), Serenidad Sitiada, Si Mañana Despierto Ediciones, Bogotá (1990), Veraneras, premio de poesía Antonio Llanos, Si Mañana Despierto Ediciones, Santafé de Bogotá (1995), Atlas de callejerías. Trilce Editores, Santafé de Bogotá (1997) Charlas a la Intemperie. Universidad INCCA de Colombia, 2000. Estética y posmodernidad. Nuevos contextos y sensibilidades, Editorial Abya-yala, de Quito, Ecuador, 2001, Estética y sensibilidades posmodernas. ITESO, Guadalajara, Méjico, 2005; Tierra de Sol, Premio de poesía Jorge Isaacs, Gobernación del Valle del Cauca, 2003, la antología de su poesía titulada Serenidad Sitiada, Universidad del Valle, 2004; El arte en tiempos de globalización. Nuevas preguntas, otras fronteras. Universidad de la Salle, 2006, y varios ensayos en revistas especializadas y diarios nacionales e internacionales. Sus poemas y ensayos han sido traducidos al inglés, italiano, serbio y portugués. Ganador del premio de poesía Antonio Llanos, Santiago de Cali 1991; segundo premio en el Primer Concurso Nacional de Poesía ICFES, 1984; Mención de Honor en el Premio Jorge Isaacs 1996 y 1997; Mención de Honor Premio Ciudad de Bogotá, 1994. El premio de poesía Jorge Isaacs le fue otorgado en diciembre de 2003.



AURELIO ARTURO
Poeta y abogado colombiano nacido en La Unión (Nariño) el 22 de febrero de 1906 y fallecido en Bogotá el 24 de noviembre de 1974. Fragmentos de su obra inicial fueron publicados en el Diario El Tiempo de Bogotá, y en los cuadernos de Cántico y la Revista de La Nacho.

Morada al Sur fue su única obra publicada en la que se compendió la totalidad de su trabajo poético y con el que ganó el premio Nacional de Poesía Guillermo Valencia, otorgado por la Academia Colombiana de la Lengua.

Recibió en 1974 el doctorado Honoris causa en Filosofía y Letras de la Universidad de Nariño. Dentro de su profesión de abogado, desempeñó cargos judiciales, llegando a ser magistrado de los tribunales superiores Militar y del Trabajo. Fue funcionario cultural de Colombia en la Embajada de los Estados Unidos y catedrático universitario de humanidades y antropología. Fundó y dirigió la radio-revista literaria Voces del Mundo, donde estimuló generosamente a los jóvenes. Viajó a Estados Unidos y tradujo poesía especialmente de contemporáneos de habla inglesa.

Diversos escritores y ensayistas colombianos se han ocupado de su obra, mediante textos publicados así: Cuatro ensayos sobre la poesía de Arturo por William Ospina, Luis Darío Bernal, Lynn arbeláez, Marco Fidel Chaves y Roberto Perry. (1989). La poética de Aurelio Arturo; el festín de la palabra y de la vida por Ramiro Pabón Díaz (1991) y El rumor de la otra orilla por Julio César Goyes Narváez. (1997).