PERSONAJES DESTACADOS DE ARGENTINA



ANTONIO BERNI


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Nació en Rosario (Santa Fe) el 14 de Marzo de 1905.Tras sus estudios básicos en su ciudad natal, efectuó una precoz muestra de paisajes de clásica factura en 1921, lo que le valió una beca para perfeccionarse en Europa. Permaneció en París hasta 1931, adhiriendo fugazmente al surrealismo. A su regreso, su pintura comenzó a reflejar sus inquietudes sociales y políticas. Es la época de sus grandes lienzos, como "Desocupados" o "La manifestación". Sus necesidades expresivas lo llevaron luego a abordar el muralismo, integrando los grupos que realizaron las obras de la quinta de Botana y de las galerías Pacífico, y el grabado. Su participación en numerosos salones nacionales e internacionales lo hicieron acreedor a los más importantes galardones, entre ellos el Gran Premio de Honor del Salón Nacional (1943) y los Premios mayores de la Bienal de Venecia (1962), y las de Lujbiana (1965), Cracovia (1966) y Berlín (1967).

En los años sesenta concibió las series "Juanito Laguna" y "Ramona Montiel", mediante las que recrea, en tono de fuerte crítica social y utilizando ilimitados recursos expresivos, las condiciones de vida en las zonas marginales de la gran ciudad a través de las sagas personales de un muchacho y una prostituta. La obra de Berni ha sido exhibida en casi todo el mundo, y en los últimos años fue objeto de una considerable revalorización en términos de mercado. Las más importantes colecciones poseen pinturas de este artistas, así como todos los museos de nuestro país y numerosos del exterior.

Berni falleció en Buenos Aires el 13 de Octubre de 1981.





JORGE LUIS BORGES

El 24 de agosto de 1899, a los ocho meses de gestación, nace en Buenos Aires Jorge Luis Borges en casa de Isidoro Acevedo, su abuelo paterno. Es bilingüe desde su infancia y aprenderá a leer en inglés antes que en castellano por influencia de su abuela materna de origen inglés.

Georgie, como es llamado en casa, tenía apenas seis años cuando dijo a su padre que quería ser escritor. A los siete años escribe en inglés un resumen de la mitología griega; a los ocho, La visera fatal, inspirado en un episodio del Quijote; a los nueve traduce del inglés "El príncipe feliz" de Oscar Wilborgees.jpgde.

En 1914, y debido a su ceguera casi total, el padre se jubila y decide pasar una temporada con la familia en Europa. Debido a la guerra, se instalan en Ginebra donde Gerorgie escribirá algunos poemas en francés mientras estudia el bachillerato (1914-1918). Su primera publicación registrada es una reseña de tres libros españoles escrita en francés para ser publicada en un periódico ginebrino. Pronto empezará a publicar poemas y manifiestos en la prensa literaria de España, donde reside desde 1919 hasta 1921, año en que los Borges regresan a Buenos Aires. El joven poeta redescubre su ciudad natal, sobre todo los suburbios del Sur, poblados de compadritos. Empieza a escribir poemas sobre este descubrimiento, publicando su primer libro de poemas, Fervor de Buenos Aires (1923). Instalado definitivamente en su ciudad natal a partir de 1924, publicará algunas revistas literarias y con dos libros más, Luna de enfrente e Inquisiciones, establecerá ya en 1925 su reputación de jefe de la más joven vanguardia.
En los treinta años siguientes, Georgie se transforma en Borges; es decir: en uno de los más brillantes y más polémicos escritores de nuestra América. Cansado del ultraísmo (escuela experimental de poesía que se desarrolló a partir del cubismo y futurismo) que él mismo había traído de España, intenta fundar un nuevo tipo de regionalismo, enraizado en una perspectiva metafísica de la realidad. Escribe cuentos y poemas sobre el suburbio porteño, sobre el tango, sobre fatales peleas de cuchillo ("Hombre de la esquina rosada","El Puñal". Pronto se cansará también de este ismo y empezará a especular por escrito sobre la narrativa fantástica o mágica, hasta punto de producir durante dos décadas, 1930-1950, algunas de las más extraordinarias ficciones de este siglo (Historia universal de la infamia,1935; Ficciones, 1935-1944; El Aleph, 1949; entre otros).

En 1961 comparte con Samuel Beckett el Premio Formentor otorgado por el Congreso Internacional de Editores, y que será el comienzo de su reputación en todo el mundo occidental. Recibirá luego el título de Commendatore por el gobierno italiano, el de Comandante de la Orden de las Letras y Artes por el gobierno francés, la Insignia de Caballero de la Orden del Imperio Británico y el Premio Cervantes, entre otros numerosísimos premios y títulos.

Una encuesta mundial publicada en 1970 por el Corriere della Sera revela que Borges obtiene allí más votos como candidato al Premio Nobel que Solzhenitsyn, a quien la Academia Sueca distinguirá ese año.
El 27 de Marzo de 1983 publica en el diario La Nación de Buenos Aires el relato "Agosto 25, 1983", en que profetiza su suicidio para esa fecha exacta. Preguntado tiempo más tarde sobre por qué no se había suicidado en la fecha anunciada, contesta lisamente: "Por cobardía". Ese mismo año la Academia sueca otorga el Premio Nobel a William Golding; uno de los académicos denuncia la mediocridad de la elección. Todos siguen preguntándose por qué Borges es sistemáticamente soslayado. El premio a Golding parece dar la razón a los que dudan de que los académicos suecos sepan realmente leer.

Jorge Luis Borges murió en Ginebra el 14 de junio de 1986.



ATAHUALPA YUPANQUI


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Atahualpa Yupanqui es el mayor referente de la música folklórica argentina. Compositor, guitarrista, cantante y escritor, ha dejado una obra cuyo conocimiento es esencial para acercarse al paisaje musical argentino, así como a sus costumbres, su entonación y su memoria.
Profundo conocedor del interior de la Argentina, así como también hombre de amplia cultura universal, supo abordar tanto los temas simples de la sufrida vida rural, como adentrarse en los enigmas e interrogantes que plantea el universo. Y sin salirse nunca de las sencillas formas de la copla y de la canción popular. Encontraremos así en su obra las preguntas que asaltan al pensador durante las noches de desvelo, la soledad, las quejas del pobre carente de trabajo, la dura vida del hombre de campo, los paisajes del Tucumán y de otras provincias argentinas, la evocación de diversos personajes camperos y algunos momentos autobiográficos, entre muchos otros temas.
Las formas musicales a las que recurre con mayor frecuencia son la milonga, la zamba, la chacarera, la canción norteña y la vidala.
Entre sus canciones más conocidas podemos citar: Viene clareando, El arriero, Zamba del grillo, La añera, La pobrecita, Milonga del peón de campo, Camino del indio, Chacarera de las piedras, Recuerdos del Portezuelo, El alazán, Indiecito dormido, El aromo, Le tengo rabia al silencio, Piedra y camino, Luna Tucumana, Los ejes de mi carreta, Sin caballo y en Montiel, Cachilo dormido, Tú que puedes vuélvete, así como también el extenso relato por milonga El payador perseguido.
De cualquier manera, no hay que olvidar que esta selección es apenas una muestra de un cancionero de gran extensión y calidad, y al que uno puede acercarse a través de cualquiera de sus obras.

Para completar este breve panorama proponemos una segunda serie de canciones para quien esté interesado en conocer más profundamente la obra de Yupanqui: Milonga del solitario, Las coplas de baguala del Valle Calchaquí, El poeta, El promesante, Canción de los horneros, Guitarra dímelo tú, Tierra querida, La viajerita, Lloran las ramas del viento, Huajra, Cruz del sur, Adiós Tucumán, La estancia vieja, Caminito español, Las preguntitas, Los hermanos, La colorada, Pago viejo, Nostalgias tucumanas, etc., etc.



ALICIA MOREAU DE JUSTO


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Médica, la segunda del país, profesora, periodista. Feminista a favor del hombre, no contra él.
Vivió cada día de sus 100 años como una luchadora contra molinos de viento.
Vivió casi todo el siglo XX. Supo de Amundsen en el Polo Norte, del primer ensayo de telegrafía sin hilos, de Gavilo Príncipe matando al archiduque Francisco Fernando y a su mujer Sofía, en Sarajevo, de las dos guerras mundiales, del paso de la pólvora a las armas nucleares. Supo de Jorge Newbery en globo, de Rodolfo Valentino (vida y muerte), de Caruso, de la pelea Firpo-Dempsey, de la revolución rusa, de los crímenes de Landrú, de la guerra de Malvinas. De golpes de Estado y de democracia. De peronistas y gorilas. De todo fue lúcida testigo.
Se fue, leve, imperceptible, silenciosa, el lunes 12 de mayo de 1986, diez minutos antes de las tres de la tarde, en una cama blanca y monacal de un asilo de ancianos de la comunidad francesa.
Faltaban cinco meses para que cumpliera 101 años: una hazaña biológica que tomaba en solfa y que rodeaba de ironía: "Ustedes vienen a hacerme una nota porque soy vieja?", les disparaba a los periodistas que, con puntualidad solar, caían por el asilo cada vez que el almanaque completaba otra vuelta.
La pequeñez del cuerpo y la prieta red de arrugas de la cara y de las manos le daban aire de tótem, de extraña divinidad. Pero los ojos, chicos, pícaros y refulgentes, se encargaban de anunciar que Alicia Moreau de Justo estaba viva, pensaba, no renunciaba a ideal alguno, no pactaba con la costumbre ni la fatiga, soplaba la brasa de la ironía y levantaba diques contra el conformismo, la obviedad y la tontería, como bien lo sabe más de un periodista al que interrumpió así:
-Disculpe, pero... ¿se da cuenta de que me está preguntando pavadas?
Las pavadas eran toda pregunta referida a "su secreto de la longevidad-, a la dieta supuestamente milagrosa que con tanto éxito desafiaba a la muerte, y también -cómo no- a sus amores de juventud.
Y las respuestas, las que tales preguntas merecían: "Me comoun chancho entero por día", por ejemplo.
Porque, claro, prefería el sayal a la púrpura, el jabón al perfume, la cara lavada a la máscara, la ciencia al horóscopo, y los vocablos de su diccionario eran paz, libertad, dignidad, derechos,socialismo, revolución.
Vocablos que le venían de sangre. De su padre, el ebanista Armando Moreau, y de su madre, María Denanpont, comuneros de París que lucharon contra los prusianos y huyeron a Londres (allí nació Alicia en 1885) antes de convertirse en pasto de la brutal semana de marzo de 1871, cuando el gobierno comunero revolucionario fue despedazado.
A los 15 años entra en el siglo XX, en Buenos Aires, sentada en un banco del Normal 1 y oyendo las clases de un hombre severo, hierático, que se llama Hipólito Yrigoyen. A los 22, contra toda forma de resistencia y de discriminación, se inscribe en la Facultad de Medicina. A los 29 se recibe con diploma de honor y récord: es la segunda médica del país.
A los 33 funda la Unión Feminista Nacional junto con Julia García Games, y dice: "El feminismo que quiero no es un feminismo contra el hombre sino con el hombre. Los dos deben liberarse juntos...".
A los 39 se casa con Juan Bautista Justo (1 865-1928), fundador del Partido Socialista Obrero.
Les nacen tres hijos (Juan, Luis y Alicia). Queda viuda apenas cuatro años después de la austera boda -Justo, como ella, era un místico de la sobriedad. No vuelve a casarse. Y a los 43 años vivía 48 horas en 24: criaba a mis hijos, atendía mi consultorio de médica ginecóloga, leía, estudiaba, lesdaba clases y conferenciasa los obreros, y militaba enel feminismo y en el socialismo. Dormir es un lujo parapocos, y yo no estaba entreesos pocos... -, recordará mucho después, frente a un plato de sopa, ya al borde del siglo.
Las palabras revolución y socialismo la tientan. Siente que "fui socialista toda mi vida, influida por Emile Zola, sus denuncias y su valiente J'Acusse en defensa del capitánAlfred Dreyfus, acusado injustamente de espionaje y traición por un gobierno francésenfermo de antisemitismo'.
Sin embargo, más que en bombas y en barricadas Cree "en un socialismo científicobasado sobre la educación (laúnica y verdadera forma de liberación) y capaz de mejorarla naturaleza humana. Me dicen que es una utopía. Mentira. Sólo exige honestidad, tanto económica como deconducta, y criterio científicopara encarar cualquier problema. ¿Suena tan imposible?". Con esas armas, en largas trasnoches y en fríos tinglados de extramuros, les habla a los obreros: "Cada vez quese emborrachan, pierdenuna batalla.